No importa si has estado separado de Dios.
No importa lo que hayas hecho.
Lo que importa realmente ahora es que creas que Jesucristo te perdona, te da una nueva vida y
te salva de la muerte eterna para darte vida eterna.
Si lo crees repite esta oración.
Señor Jesús reconozco que he pecado, me arrepiento por todo lo que hecho y te pido que me perdones y me ayudes a no volver a pecar. Te acepto como mi Señor y salvador de mi vida, gracias por salvarme y rescatarme de esa manera de vivir y darme vida eterna. Amén.















