Te entiendo de verdad, no pasa nada te lo digo,
te doy gracias por dejarme ser de tu ser testigo.
Quizás tú crees que podemos incluso ser amigos,
pero yo no puedo, porque yo quiero estar contigo.
Perdón por quedarme con tantos deseos de amarte,
y aferrarme a ti, cómo si tú de mi fueras parte.
Me dijiste que me amabas, pero es mejor que me aparte,
mas yo te amo de aquí a la Luna y de la Luna a Marte.
Pero, no te atormentes, yo no te voy a buscar,
no hace falta que me digas, seé bien cuál es mi lugar.
Mas quisiera abrazarte cada día al respirar
y encontrarme con tus ojos en la cama al despertar.
Con el destino no se discute, estoy claro,
pero cómo olvidar las cosas que nos pasaron.
Porque yo sentí que del cielo los astros bajaron,
cuando en el camino mami, nuestras vidas se cruzaron.












