Pudo reconocer a la princesa desde el otro lado de la habitación y claro, no tuvo más remedio que acercarse a ella, tomar dos copas de champagne en el camino y ofrecerle una “Tienes cara de que necesitas una copa” dijo con una sonrisa amable, luego tambaleándose un poco al ritmo de la música “Con todo esto hasta dan ganas de bailar, ¿No?” sonrió de lado, prestando atención a la castaña @alinelvcija










