ADVERTENCIAAAS: +18, obscenidad, sexo sin protección, ¿degradación?, lenguaje explicito. creampie
Nos encontrábamos en una de las spider fiestas, obligue un poco a Miguel para que viniera, pero accedió con demasiada felicidad, se veía demasiado guapo, lucía unos pantalones y una camisa color negro, color que le sienta de maravilla, usaba unos lentes oscuros que le cubrían sus ojos rojos. mientras tanto yo vestía una falda y un top negro con unas botas largas, al principio Miguel no estaba muy convencido con mi elección, sin embargo, se mantuvo mirandome un rato, de arriba abajo y dejo de discutir aceptando mi vestimenta, sin duda tiene planes para cerrar la noche.
Miguel se encuantra sentado en una silla junto a la barra conigo parada enre sus iernas, una de sus manos sostiene el vaso de whisky que pidió mientras su mano libre se encuntra sosteniendo mis caderas, mientras me muevo al ritmo de la musica en los altavoces, mi respectiva bebida sobre la barra. El resto de los spiders mpezaban a entrar en ambien y la pista comenzaba a llenarse, mi intención era ambientar a Miguel, pero nada parecía funcionar.
— Vamos Miggy — dijo mientras acariciaba mi cintura de arriba a abajo
— No tengo ganas de bailar ahora, pero ve a disfrutar mientras
— Pero quiero bailar contigo — dije mientras le bateaba las pestañas inocentemente
— en un rato más, primero quiero verte bailar — recibí una sonrisa coqueta de su parte, a pesar del tiempo que llevamos juntos cosas como estan logran sonrojarme, intente seguir insistiendo pero por más que le insiste no logré doblegarlo, fue entonces cuando vi a Alexia, una de mis amigas mas cercanas en la cede quien se acerco a nosotros.
— Ven Ali, acompañanos — dijo emocionada — Te la robaré un momento — Se dirige a Miguel, quien asiente y palmea mi cintura
— Ahorita vuelvo — me desped[i de Miguel con un beso en los labios
— Anda diviertete — podía sentir su mirada sobre mi mientras me alejaba, Alexia me guio hacia un grupo que bailaba y cantaba una canción latina, pero muy tipica en estas fiestas, pues todos se la sabían
"CANDY" de Plan b
— Le gusta a lo kinky, nasty y aunque sea fancy se ponte crakly si lo hago romantic — cantaban todos al unisono, mientras se movian al ritmo de la musica, rodeando a personas al azar quienes bailaban en el circulo, Alexia y Peter fueron algunos de los que pasaron.
Al terminar la canción, hicieron un cambio drstico de genero musical, iniciando con una bachata, eres mia de Romeo dantos,
justo en la primer estrofa, se acerco alguien para sacarme a bailar, cuando descubrí quien era, se trataba de Jacobo, otro de mis compañeros y un amigo no muy cercano, al estar en contacto visual con Miguel despues de dedicarle mi anterior baile pude apreciar el momento en que miro por encima de sus lentes, con los ojos osciuros y una mirada asesina a mi pareja de baile, dejo su vaso de whisky sobre la barra mientras se ponía de pie y caminada hacía nosotros.
Ellos siempre habían tenido un tipo de rivaliad que jamás entendí, desde antes que yo fuera parte del equipo, Jacob detuvo sus movimientos mientras Miguel me extendía su mano
— Jacobo — dijo mirandolo friamente mientras envolvia mi mano con la suya — con permiso — rodeo mi sintura y yo pose mi mano en su pecho mientras guiaba mis movimientos, direccionando mis caderas con las suyas, a decir verdad a Miguel de le da muy bien bailar, aunque no lo parezca, fue el quién me enseñó, seguimos bailando, me giro elegantemente y termine con mi espalda en su pecho mientras me seguía moviendo Contra él, para finalizar la canción me giro sobre mi propio eje, terminado cara a cara, con sus labios cerca de los míos, no pude resistir y lo bese, beso que el correspondió, nos fundimos tanto en nuestro baile, que solo los aplausos nos hicieron salir de nuestra burbuja.
Continuamos bailando un par de canciones más, después de unas horas, comenzó a sonar "Me rehuso" de Danny Ocean tome a Miguel de la mano y nos dirigi a la pista nuevamente.
Me abrazo desde atras con su boca a la altura de mi oreja, donde lo escuché cantar, yo estaba sonriendo moviéndome con el ritmo de la música con mi mano sobre su mejilla cantando también, me giro para esta cara a cara, aún con sus manos en mi cintura, junto nuestras frentes.
- Sin mirar atrás sin buscar a nadie más solo quiero estar contigo... - canto mirándome directo a los ojos
Si no te tengo aquí conmigo yo no quiero ser tu amigo
Porque tú eres mi camino, woh
Y yo solo quiero estar junto a ti
Nena, por favor entiéndelo
Solo dame tu mano y confía en mí
Si te pierdes sólo sigue mi voz
Y dale tiempo (tiempo)Mami, al tiempo (tiempo)
Que tú, que yo
— Estamos hechos para estar los dos — terminamos de cantar ahí, tomé su mano y nos dirigi a la salida, en la puerta me detuvo y deposito un beso que me dejó sin aire
— Tengo ganas de verte solo con esa falda — dijo al separarse, le tocó a él llevarme hasta el coche, pues me había dejado atontada por el beso.
Al entrar por la puerta del departamento que compartimos me recargo sobre está y me empezó a besar frenéticamente, agachándose para poder alcanzar mis labios, decidió tomarme de los muslos obligándome a enrollar mis piernas alrededor de su cintura, mi falta se subió ante el movimiento y Miguel aprovecho para acariciar mis piernas.
No supe en qué momento nos separamos de la puerta y comenzamos a movernos por el departamento terminado en la habitación, donde me depositó en la cama, no muy amablemente, dejo un beso corto en mis labios, pero antes de que se separará por completo, lo tome del cuello de la camisa y lo bese de nuevo, está vez más intensamente, mientras me encargaba de desabotonar su camisa, deslizandola por sus hombros, admirando su torso desnudo, deslizando mi mano por este, al llegar a la pretina de su pantalón me tumbó sobre el colchón y se encargó de dejar besos húmedos en mi cuello, deslizándose por mi torso, una de sus manos tomaba mi cintura mientras la otra amasaba uno de mis pechos por encima del top, sus besos llegaron al inicio de la falda, pero no hizo ningún ademán por quitarla del camino, se alejo de mi cuerpo quedando arrodillado entre mis piernas, me encontraba demasiado vestida, prácticamente como llegué, pareció pensar lo mismo que yo, se inclino nuevamente a besarme como distracción mientras extendia una mano y destrosaba mi top, dejandolo inservible
— Oye — me queje de inmediato, separandome del beso, momento que aprovechó para deslizarse hacia abajo — me gustaba mucho —
— Lo sé, te compraré otro y todos los que quieras — lo escuché decir antes de tomar mi pezón izquierdo entre sus labios, subsionandolo, amaso mi peón derecho y cuando estuvo erguido se inclinó hacia este, tomandolo entre sus dientes.
— Ahh Mig — atine a soltar ante la sensación dolorosa, pero placentera. Se alejo de mi pecho, incandose entre mis piernas, estando en su altura, metió una de sus manos entre mis piernas, tentando mi clítoris por encima de la tela, dibujando círculos sobre este.
— Tan mojada — se burló de mí, como no le bastó con el top, hizo jirones mis bragas — Ups, ahora será el conjunto completo — no tuve voluntad suficiente para quejarme. Continuo acariciando mi clítoris, hincado en medio mió, de repente sentí como abofeteaba mis tetas, provocando un escozor demasiado placentero.
— Por favor Miguel, por favor — lo escuché soltar una risita malvada, disfrutando de mis ruegos.
— Aún no preciosa — se bajo de la cama deshaciéndose de su pantalón y ropa interior, en lugar de retomar la posición anterior y darme lo que ambos necesitábamos, se arrodillo quedando por encima de mi cabeza, con la punta de su polla roja, hinchada y necesitada cerca de mis ojos.
— Abre esa linda boquita — obedecí sin objeción, alineó su punta en mi boca, introduciendo solo un poco, cuando cerré mi boca a su alrededor con la intención de profundizar, se alejo burlandose, tomando mi intención de protesta como distracción, introduciendo su polla por completo en mi cavidad, ahogándome mientras me acostumbraba, comenzó a follar mi boca, atragantandome, antes de extender su mano y jugar con mi entrepierna, con dos de sus dedos abriendo mis labios vaginales, para luego seguir tentando mi entrada con uno de sus dedos, mientras mis manos estrujaban las sábanas debajo de nosotros, hasta que dos de sus dígitos se abrieron pasos en mis paredes vaginales, haciendome soltar un gemido alrededor de la polla de Miguel, quien por la vibración gimió — Preciosa, que linda te ves con mi polla en tu boca, tragandola toda — aleja su mano de mi centro, posa una alrededor de mi cuello para sentir su longitud en mi garganta, mientras la otra pellizca mis pezones. —No no, de ninguna manera — comienza a decir cuando cierro mis piernas en busca de fricción para alcanzar mi orgasmo — te correras alrededor de mi polla solamente — se aleja de mi boca y vuelve a entre mis piernas, tomandolas para ponerlas sobre uno de sus hombros,
Me impulsó hacia delante para que se hunda de una buena vez en mi, pero se aleja.
— Miguel, Por favor, ya no puedo más —
— ¿Qué es lo que quieres muñeca? — se burla golpeando su hinchada punta en mi clitoris
— Follame, por favor —
— Como desees — susurra mientras deja un beso en mi chamorro antes de hundirse en mi — ah, tan apretada
— Oh Sr Ohara — gemi mientras arremete contra mi lento, pero profundamente, con sus manos en mi cintura, tan fuerte que seguro dejará marca.
— Eso es, ¿te correras encima de mi, eh? —gruñe — ¿dejaras que te llene? — abre mis piernas bajandolas a su cintura y escupe un fajo de saliva en nuestra unión, para frotar mi clitoris — vente para mi princesa, vamos, dejame llenarte mientras me aprietas —
—AHHH,por Dios — el orgasmo fue intenso, los músculos de mi abdomen se relajan mientras me dejo ir, mi vista se pone borrosa por las lágrimas del intenso orgasmo, Miguel continua dentro mio por un par de embestidas, antes de correrse en mi interior, procede a sacar su polla de mi núcleo, y se inclina, para limpiar los restos de ambos con sus dedos y depositar un beso en mi clitoris.
— Abre — dice antes de llevar sus dedos a mi boca, los cuales chupó con avidez ante sus ojos, cansada por la intensidad de la noche. — Buena chica — Deja un beso en mi frente mientras se viste con unos pantalones chandal —
— Me debes un conjunto eh, no se me olvida —lo recrimine con la voz apagada, a lo que suelta una risita
—Lo sé amor — acaricia mi cabeza despegando los mechones que se quedaron ahí por el sudo — ahora vuelvo iré a prepararnos un baño — me cobija con un camisa antes de adentrarse en el baño.












