Para nadie era un secreto que la joven Stoker era una verdadera fanática de las criaturas y animales mágicos, es más, se sabía de memoria el manual escrito por su héroe Newt Scamander y soñaba con convertirse en una magizoologista como él. Es por eso que rápidamente el Bosque de Zatirion se había transformado en su nuevo lugar favorito para explorar. -¿Como es posible que entre tanto árbol aún no vea un Bowtruckle?- se preguntó en voz alta mientras acomodaba sus anteojos y estudiaba detenidamente la corteza de un viejo roble, ignoraba por completo que alguien estaba cerca y la pudo escuchar.












