Quiere aclarar que él no es un "roba vírgenes". De hecho se ha dado cuenta que varias mujeres que son enviadas a su habitación ya no lo son incluyendo a la Reina de Sindria(?), así que no pueden tacharlo de eso solo por un par.
Siente la sobreprotección de Hakuryuu y los celos de Seishun sobre Hakuei cuando él esta cerca. Qué complicada relación que aún ni le dejaban dar inicio en paz.
Nuevamente un enemigo mas grande que ellos los había obligado a unirse en la batalla y pelear lado a lado.Sindria y Kou eran sumamente fuertes y después de heridas, tristes bajas y sacrificios, habían logrado ganar, aunque a un costo muy alto.
La Reina de Sindria estaba herida, al igual que sus generales. Lo mismo sucedía con Kou que había llegado primero a la batalla y la familia Ren estaba en un estado mas triste.
Aladdin había ayudado a levantar al príncipe Kouha y Hakuei, Alibaba había ayudado a otros. Kouen deseaba sanar a sus hermanos y primos con su equipo pero su magoi estaba casi nulo y cayó por segunda vez al intentar levantarse.
Se paso un brazo por los ojos, quitando una fina linea de sangre que corría hasta por el puente de su nariz y sintió que su vista se borraba y se desmayaría pronto si no era atendido.
En su tercer intento por levantarse, antes de caer nuevamente algo se lo impidió y no era nada mas ni menos que la pelimorada, que aún estando herida había sufrido un poco menos que él y aún tenía una íncreible cantidad de magoi a comparación de todos los equipos que usó.
—Tú…—el pelirrojo alcanzo a decir en una voz baja, en contra de su voluntad, estaba muy cansado como para hablar en un tono normal y sintió que la otra trataba de apoyarlo y subirlo sobre su espalda aunque era muy pesado para ella, pero aún así lo logró y comenzo a andar a paso lento hacía una zona donde pudiesen atender al Primer Príncipe antes de que empeorara su situación.
Sin poder preguntarle o agradecerle, los ojos del pelirrojo se cerraron y la fuerza abandono su cuerpo, pudiendo descansar mejor ahora que estaba siendo ayudado de una forma que probablemente se avergonzaría después, pero al menos estaba ya a salvo.
//Hola, vengo a hacerte trabajar (?): Claustrophilia de quien quieras a quien quieras
Claustrophilia: I’ll write our characters having sex in a confined/small space
Sindria Enterprises y Kou Inc. eran dos de las cuatro grandes compañías mas grandes del momento, teniendo un gran poder en el mundo ejecutivo. Sindria había empezado desde cero en muy poco tiempo y Kou había alcanzado un gran impulso nunca antes visto, lo cual los hacía grandes enemigos, pues el mercado no era nada fácil.
Ambas cabezas tenían que encararse frente a frente en las reuniones globales. La primera vez que se encontraron, se reconocieron de inmediato, pues la cara de ambos salía en las mejores revistas administrativas y empresariales. La mujer, líder de Sindria, lucía una confiada sonrisa y portaba un fino traje para las reuniones, una falda con un corte algo ajustado que resaltaba su perfecta figura y una camisa blanca, algo desabotonada que permitía que la atención de muchos se posara en su gran pecho. Terminaba de resaltar su buen porte con un par de tacones altos y el cabello era sujetado en una coleta alta, dejando caer unos mechones sobre uno de sus hombros y un par de arracadas caían de sus orejas…sin duda alguna era atractiva y talentosa con los negocios.
En cambio, a la cabeza de Kou, estaba un hombre bastante serio que imponía respeto con su fría mirada y un tono de voz grave. Tenía el cabello de un color rojo particular y usaba un traje negro que le hacía un gran contraste, con una corbata rojo vino. Aunque su estilo no era nada fuera de lo común, su semblante y cabello llamaban mucho la atención del resto. …Y eso no fue excepción para ambos líderes. Una tensión se podía sentir entre ambos entre cada reunión. Palabras frías por parte del pelirrojo y algo de burla por parte de la mujer eran ataques constantes.
Sin embargo una noche habían decidido terminar esa absurda tensión entre ambos y un cuarto de hotel había sido el ideal. Así fue hasta que se había vuelto una rutina para ambos, que terminaban ansiosos por tener una reunión, pues solo al final de éstas se reunían en secreto. Tan solo las manos derechas de ambos sospechaban de sus encuentros pero les dejaban ser.
La última reunión había sido en las instalaciones de Kou y ya pasaban mas de las once de la noche cuando el edificio había quedado casi vacío. Casi, pues el pelirrojo había regresado a su oficina para terminar el papeleo que había sido interrumpido con la larga reunión y creía que por esa noche, Sinbad tendría que buscarse a alguien mas, pues el trabajo era bastante y no había terminado antes si no hasta un poco antes de las doce en punto.
El sonido que hizo su puerta al abrirse le hizo levantar la mirada y encontrarse con cierta cabellera larga morada, que no podía ser de nadie mas que de la otra, sobretodo por esa socarrona sonrisa. Cerró la puerta tras de sí y el sonido del seguro se escuchó, con ello Kouen ya sabía lo que vendría mas adelante y no estaba en contra ni un poco.
— Me pareció dar la orden de retirar a todas las visitas a las ocho. —Aclaro mientras ponía la pila de documentos en un mueble tras su escritorio y volvía a sentarse. Eso solo hizo que la otra esbozara una sonrisa mas ancha y rió divertida. “No soy cualquier visita.” Aclaró y con ello, sin dar mas rodeos, se acercó al pelirrojo y deposito un suave beso tras su oreja, deslizándose sobre él de una forma seductora y termino por apoyar su abdomen sobre el regazo de Kouen, lo que en un sentido literal sería ponerse en bandeja de plata.
El otro, sin esperar mas, comenzó a deslizar una de sus manos por los firmes muslos de la chica, subiendo la falda a la vez que su recorrido subía, terminando por dejar la prenda por arriba de sus caderas, dejando ver una fina lencería negra que apenas cubría parte de su piel. — Creo que esta no la había visto antes.—Resalto como detalle, a lo cual la otra confirmó sus palabras, diciendo que lo había guardado especialmente para esa reunión.
El pelirrojo bajo con un par de dedos las bragas que hacían un lindo contraste con su piel, hasta dejarlas un poco arriba de sus rodillas y con movimientos de las piernas la pelimorada se había encargado de dejarlas en el suelo. El mas alto comenzó a pasar superficialmente la yema de sus dedos por su firme trasero hasta llegar a su entrepierna. Repetidas veces como si de caricias se tratara hasta que, poco a poco, uno de sus dedos había entrado en ella, haciéndole soltar un leve gemido mientras se acostumbraba a su nuevo intruso.
Al final terminó por introducir dos dedos, sintiendo como la humedad incrementaba y el espacio se adaptaba también. Sinbad no era mujer que se quedara quieta por mucho tiempo y a pesar del placer y gusto que le daban las atenciones del mas alto. Se había recorrido un poco, dejándose la falda como la había dejado el pelirrojo y se puso de rodillas, comenzando así a desabotonar el pantalón elegante que usaba, pues había sentido su entrepierna endurecerse cuando le estaba estimulando y era hora de regresarle el pequeño favor, su boca y manos se habían encargado de saldar esa pequeña y placentera deuda con una gran destreza.
Sin soportar mas, el pelirrojo quito las cosas de su escritorio (afortunadamente había quitado todos los papeles importantes de ahí minutos antes de la llega de la otra) y plumas, lápices, entre otras cosas fueron a dar al suelo. A pesar de tener un espacio pequeño en el escritorio, pareciera que la figura de la pelimorada encajara perfectamente. Había recostado, por su cuenta, su espalda en la dura y fría madera fina del escritorio y espero a su acompañante. El cual no le hizo esperar mucho mas y desabotonándose el saco y la camisa blanca que portaba, se subio las mangas, para tener una mayor libertad al moverse y posando ambas manos a los costados de la otra, penetro de un solo movimiento, pues ambos ya conocían su ritmo perfectamente.
Un vaivén de caderas por parte de ambos aumentaba a momentos y llegó cierto momento donde a la mas baja le parecía incomodar su sostén y el pelirrojo se encargó de arreglar eso, desabotonando sin delicadeza alguna sus ropas hasta deshacerse de su ropa interior que, junto a su saco y los objetos del escritorio, había terminado botada en el piso.
Mas de media hora había pasado desde que iniciaron su encuentro y trataban de cambiar y experimentar en ese pequeño espacio que era el escritorio. Pues un detalle así no les iba a frenar y ahora lo que se escuchaba en el casi vacío edificio era una mezcla de jadeos y gemidos sonoros por el resto de la noche hasta la madrugada, donde un par de horas antes del inicio nuevamente laboral, ambos habían terminado completamente satisfechos (al menos por un par de días) regresaron a su misma rutina de trabajo…con el pequeño detalle que aquel serio hombre de Kou había conservado un recuerdo especial que se había negado a regresar. Con las prisas que tuvieron esa noche por regresar a sus respectivos hogares y dormir un poco antes de trabajar, de alguna forma el pelirrojo había convencido a la otra de dejarle sus bragas (mas bien había usado un truco algo sucio durante el sexo, aprovechándose de la ocasión) y ahora sin duda alguna, la chica debía sorprenderle con otro detalle así, como extra pensaba que el encaje le podría quedar sumamente bien y ya se encargaría de darle un regalo antes de la próxima reunión como recompensa a su recuerdo.
Age 7: Comienza a darse cuenta sobre su dura mirada
Age 9: Domina el arte con la espada
Age 11: Estudia y observa la guerra
Age 16:
-Conquista su primer dungeon y obtiene su primer Djinn, Agares (Kouen: ¿Quién iba a pensar que me volvería pequeño cuando usé el equipo?)
-Obtiene su segundo Djinn, Astaroth (Kouen: Es el Djinn que uso mas seguido.)
-Obtiene nuevos pergaminos de historia.
Age 22:
-Obtiene su tercer Djinn, Phenex. (Kouen: Lo uso seguido para sanar heridas.)
-Empieza su propia campaña de guerra.
Age 25: Se cautiva por los pergaminos de historia, tanto que se queda despierto toda la noche leyendolos. Koumei empieza a preocuparse por él.
Age 28: Pasa todo su tiempo en la guerra usando tus tres Djinns.
Age 29:
-Lucha contra el "Medium" en Magnostadt.
-Se alía con Alibaba.
-Es llamado "oji-san" por Aladdin. (Kouen: Realmente no me importa...)