Terminó. Todo termino, y está bien, aunque duela por dentro y sienta que el mundo se derrumba a mi alrededor, todo está bien, porque se que él será feliz, sin mí, sin mis inseguridades, sin mis temores, sin mis inquietudes.
Serás feliz, estás hecho para eso, familia perfecta, hermanos perfectos, un hogar cálido. ¿Qué podrías esperar de alguien que jamás tuvo una vida tranquila? Con padres dañinos, con un crecimiento de la mierda, con una vida miserable.
No podrías esperar nada de mí, porque jamás me enseñaron el significado del amor, o el como transferirlo, solo me enseñaron el caos, la decepción, el odio, y el rencor.
–Perdoname amor, por ser una decepción.