Atados de pies y cabeza. Gritaban, aunque hubiera luz. Aunque haya tiniebla. Así haya sombra, estaban tan ahogados, que a manos alzadas bajaban los ojos y dictaban sentencia. Se desmancharon la sangre y pintaban de negro el agua que había dentro de ellos. No tenían la culpa, vivían al lado del pozo, que secaba en verano, vivan con el fantasma de la vida, atemorizados, de no permitirles salir de casa y poder quemarse en las brisas y el mar, para morir en paz. Laura López. 29 de Octubre, 2019. @14_lauralopez 💖 #Fotografía #Amorporesto #Nohaynadamejor #Nodejesdeimaginar🍃 (en Parque Campestre, Soacha) https://www.instagram.com/p/B4N_7gih9z7/?igshid=1rdfm8xqfk321













