Y si el Tiempo fuera un cuerpo que se detiene por ti,
pregunto sin arrepentimiento,
vaya, vaya si el Tiempo fuera nuestro,
es posible que la prisa y la lógica
no dijeran no con la cabeza
y dijeran sí con el deseo.
Tal vez nos acercáramos
al filo de su espalda no de arena,
su reloj no de cristal,
sus siglos no de mármol,
sus minutos no de olvido,
su pulso no de ausencia.
Si el Tiempo fuera nuestro lo abrazaríamos
para romper sus manecillas que nos separan,
y no habría que jurar
hasta que el futuro nos devore,
ya que sería eterno por nuestro tacto,
y en vez de contagiarnos miedo o prisa,
nos contagiaría su paz sin calendario.
Si el Tiempo fuera un cuerpo no se instalaría
lejos en la línea del horizonte,
sino que nos aguardaría dentro del clímax,
con sus brazos abiertos,
sus límites disueltos
y su memoria sin pasado.
Ay, mi cuerpo, mi pulso!
Si hasta siempre y desde siempre
el Tiempo fuera nuestro,
qué lindo desorden sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
profunda herejía.
— Gkiss ♡


















