si percy ya tenía problemas para comprender lo que ocurría, ahora su cabeza estaba a punto de estallar. apoyado contra la pared con un vaso medio vacío y comiéndose las uñas de los nervios, casi se cae al suelo cuando escuchó aquel nombre de nuevo. aquel nombre que le trajo noches de llanto “mejor me voy a mi casa” comentó en voz alta, sin un enunciatario en especial y con ganas de volver a encerrarse en su habitación.










