Le había tomado unos días animarse a contactar a André luego que aquella mañana en que lo había abordado con un trozo de pastel y una sonrisa. No podía negar que estaba emocionada ante la expectativa de aprender algo nuevo, como siempre sucedía al tratarse de la cocina, así que una vez que él le abrió un espacio en su agenda y le dio su dirección, Charlie no dudó en presentarse a la puerta de su residencia para la cita acordada. ---¡Doctor Cavalieri! ---Exclamó con una sonrisa amplia cuando la puerta se abrió y el rostro del hombre le dio la bienvenida después de que ella tocara el timbre. ---Lamento el retraso, uh... el autobús se tardó en pasar más de lo que pensé... ---Comenzó a disculparse, pero su atención viajó rápidamente a otro tema. ---¡Oh! Pero traje esto... ---Alzó una botella de vino adornada con un lazo rojo. No era una experta, pero recordaba que esa consecha en particular era una de las favoritas de su padre, así que le había parecido un buen obsequio para aquella ocasión. ---No sé qué vayamos a preparar, pero asumí que si éste no se llevaba bien con la cena, tal vez usted y su esposa puedan disfrutarlo después. [ @andrecavalieri ]












