Nunca te fíes de ellos, y de ellos me refiero a esas personas que te dan sensaciones raras en el estómago, los encantadores, los que saben hablar, los que parecen vulnerables pero habían ensayado esa vulnerabilidad ante el espejo.
Nunca te fíes de los que te adoran sin haberte conocido primero, no escuches y sientas que te dicen nada desde el alma, el poder de los malos es hacer sentir valiosos a los buenos, ya que nuestra empatía nos rompe y nos sentimos insuficientes.
No te fíes, pero vive y siente.
No te fíes pero disfruta de la vida.
Sé fuerte.
Sé vulnerable.
Pero no te fíes.












