Dices estar bien y pones una sonrisa en tu rostro todos los días pero cada sábado la realidad es distinta. Siempre un bar diferente, una nueva botella, unos cigarros y un par de líneas coquetas.
No buscas nada más que solo adormecer tu sentir y por un par de horas lo consigues. Llevas la rumba en las venas y sabes lo bien que eso te sienta.
Te ocultas en la noche y en la oscuridad de la pista de baile, buscas ser otra persona y lo consigues, logras sacarle provecho a esa faceta.
Pides un par de tragos para aclararte las ideas y tragarte las palabras no dichas, no hay vuelta atrás, esta vez no. Dejas que el alcohol nuble tu juicio y te ponga a tono con la fiesta.
Ya no esperas nada solo quieres olvidar y harás cualquier cosa para conseguirlo sin importar cual sea el precio..
- Angel Negro











