Recibió a su hija con un abrazo, mientras su nuevo compañero dejaba el pastel en la mesa. Le deseó un feliz cumpleaños y le entregó una cajita, la cual contenía un collar de plata.
-- María, él es Adán. Me ayudó muchísimo a la hora de hacerte el pastel. Hazme el favor de agradecerle. -- y dirigió esa mirada de “no intentes nada” al muchacho.
Por otro lado, María...
-- Agradezco mucho que hayas ayudado a mi padre, y por favor, perdónalo si te ha hecho pasar un mal rato, ¿sí? Él es así, que se le va a hacer. --
@anotherlovelymonster














