La percepción del arte
El arte es una situación ambigua que nos pone en el constante dilema, en sobre si es arte o no, si me causa alguna sensación o no, si tiene razón de ser o no. Nosotros como simples mortales solo nos dedicamos a percibir una obra artística; pero ¿qué sucede con la gente que se dedica a emitir juicios sobre el arte? No me parece algo incorrecto, ni correcto hacer un juicio sobre algo, pero al emitir juicios sobre el arte, entro en conflicto porque, en mi pirámide imaginaria sobre el escepticismo, el arte queda en los primeros lugares. Un ejemplo podría ser una pintura; tú puedes ver nostalgia, yo ternura y el autor plasmó tristeza. Así es como funciona la maravilla del arte, adaptándose a nuestra percepción de la vida y a nuestra sensibilidad.
Mi conocimiento empírico en la cuestión artística me ha llevado a la conclusión de que no existe una regla o una formula de como llevar a cabo la percepción de una pintura, de una escultura, etc. porque a pesar de que el autor de la misma quiso mandar un mensaje, la percepción que le demos quizá no sea la asertiva, pero eso no quiere decir que sea incorrecta.
He escuchado a varios artistas decir que si su obra mueve cualquier fibra en el ser humano su objetivo esta cumplido, aunque no sea la emoción plasmada.
El arte no tiene formulas, el arte simplemente es; y si tú mi querido lector opinas algo diferente, también esta bien, porque esa es tu visión con su valida justificación.
La belleza del arte es que no juzga, sin embargo es victima del juicio de todos los que la apreciamos.











