Aprendizajes Cannábicos: Medicinas Propias y Salud Colectiva
“Tomo tintura madre y aceite de cannabis desde hace 7 meses”, nos cuenta Anita Tripodi Paz en esta nota donde toma apuntes a modo de bitácora sobre su experiencia con el cannabis medicinal y los aprendizajes que implica cuidar y curar el cuerpo por fuera de la medicina hegemónica.
Por Anita Tripodi Paz
(43 años, Conocimientos de música y comunicación. Empírica de la autopoiesis biológica)
Tomo tintura madre y aceite de cannabis desde hace 7 meses. Cada mañana y por las noches lleno el gotero con su color verde cáñamo y deslizo su verde esperanza debajo de mi lengua. Huele y sabe a marihuana de autocultivo. Es una de las medicinas preventivas que elijo. Creer y crear, es parte de esta cuestión.
Me ocupo de mi supervivencia como especie desde los 19 años, me refiero a cuidar mi salud de manera integral sintetizando diferentes terapias y enfoques medicinales, casi todos bastardeados por el mundo hegemón médico, en este siglo y en otros también. Saber y poder, ha sido y es la cuestión.
Mi cuerpo me mostró que podía mutar a su antojo. Su autonomía descarada ocurría ante mi rostro y no hay mejor vidente que quien quiera ver. Aprendí que cada antojo se despliega en su lugar preciso para re-construir el equilibrio adormecido.
[Homeostasis= Estado de equilibrio dinámico.
Cada organismo ante un desequilibrio interno multicausal
realiza respuestas adaptativas con el fin de mantener la salud]
Podía callarme paciente o indagar desde la paz-ciencia. Podía combatir el síntoma con la desmemoria o hacer de sus ecos un concierto de experiencias y palabras nuevas. Tiempos de transformación, para cambiar siempre hay que hacer algo distinto.
Fue conversando con una amiga que investiga desde la biología que supe que su perra - cuyo veterinario le ofrecía medicina cannábica - mejoraba y fortalecía su estado de salud. Otra amiga médica me contactó con un colega que desde la Patagonia propone tratamientos medicinales con cannabis. Recibí su orientación acerca de cepas y dosis.
[La marihuana funciona en el organismo a través de receptores distribuidos en el cerebro
y muchos otros órganos que responden a sustancias que nuestro propio cuerpo fabrica
y que son muy parecidos químicamente a los cannabinoides (endocannabinoides).
Estos son neuromoduladores que regulan procesos tan importantes
como la temperatura, el apetito, el dolor, el sueño
la presión arterial, la actividad motora, entre otros.
De la misma manera pueden los fitocannabinoides
realizar estas tareas
y en la única planta
que se encuentran
es en la marihuana”]
http://lamanoverde.org
Leí, releí, buceé por diferentes foros y videos, me contacté con las organizaciones Mamá Cultiva y Cogollos del Oeste en Argentina y con La Mano Verde en Chile. Conocí por primera vez la existencia de nuestro propio sistema endocannabinoide, descubierto allá por 1990 y escasamente difundido. Cannabinoideando, ando.
[La función principal del Sistema Endocannabinoide es la regulación de la Homeostasis del cuerpo]
Relatos desde Israel, Estados Unidos, Canadá, España, Uruguay y Chile, encabezan las militancias teórico-prácticas para el autocultivo, consumo y porte de cannabis para uso personal y medicinal, en sincronicidad con diferentes estudios que determinan el potencial antitumoral de esta planta legendaria. [www.youtube.com/watch?v=S3MpgOEfYS4]
Ese potencial ancestral curativo de las plantas integra mi protocolo específico. Extiendo invitaciones a desalambrar prejuicios. Con aquello que me alimento constituyo mi medicina.
Sentipensar y experienciar
Desprotocolarizar los sentidos comunes
DisPoner el cuerpo con sus señales y silbidos. Desanudar los trapos viejos
Soltar. Tomar decisiones
Abrazar deseos
Respirar la pulsión del propio saber-poder
Saltar. Compartir decisiones
Intuir estados
Registrar indicios
Amar primero.
Sí.
Primero amar.
Vamos escribiendo en nuestros cuerpos cada resistir y re-existir en la era de los químicos. Químicos por doquier, para todas y todos. Agroquímicos. Alimentos con químicos. Laboratorios de medicamentos químicos. Terapias médicas con químicos. Químicas en petroleras y mineras. Químicos para contrarrestar los efectos químicos. Químicos de diseño. Químicos que combaten, atacan, destruyen, desintegran, arrasan. Químicos sin certezas, también falibles en sus propias estadísticas.
[Una jefa de oncología de un conocido hospital nacional cree que "la medicina es y será cada vez más defensiva. Nadie pensará en el mejor tratamiento de salud sino en la acertada estrategia de defensa médica en caso de que algo falle. Es posible también que desaparezca la cirugía como especialidad, las operaciones serán cada vez más a base de químicos y radiaciones externas"]
Las transformaciones esenciales de las células coexisten en tensión con la naturalización social acerca de las mega industrias de alimentos, el emporio farmacéutico, la narcoindustria legal, el reguero de químicos sobre los campos, parcelas y monocultivos, la ética de Monsanto que si es Bayer nunca es bueno, la propiedad privada como cultura de masas, el saqueo de las tierras como voracidad de toda riqueza. Las industrias del miedo o el miedo de las industrias cuando no tengamos miedo.
[Recordar que las marcas globalizadas de medicamentos están en manos del ínfimo porcentaje de seres que acapara la mayor apropiación de poder y riqueza del planeta entero. Tener presente que las industrias alimenticias infectan la tierra y a sus producciones para el mayor aprovechamiento en menor tiempo y al costo más bajo. No olvidar que la producción de esos alimentos permitidos siempre endemoniza la existencia y permanencia de otros: lo que se habilita como voz hablante de lo legítimo y necesario en un momento dado de la historia manda al silencio todo lo que no es legítimo ni necesario. Pasa con la marihuana, planta milenaria de gran valoración hasta el comienzo de la guerra de los químicos].
Mi cuerpo conocido es el de siempre y también es otro, un cuerpo otro que intuyo, descubro, acompaño; un continente donde habitar lo que voy aprehendiendo; espacios donde alojar la otredad sin miedos. Tomo el aceite medicinal de cannabis por sus componentes preventivos. Ajusto las dosis, comparo eventos, modifico cantidades, soy quien más sabe acerca de cómo me voy sintiendo. Preparo y bebo mi medicina al mismo tiempo que uso y reutilizo lo que la tecnología biológica y médica ofrecen para planificarexaminarchequearcontrolarrevisarcorregirreorientarevaluarmarcaranticiparpronosticar con estudios, exámenes, imágenes, escaneos varios. Vernos de afuera hacia adentro. Sanarnos de adentro hacia afuera.
Sobre los efectos del cannabis medicinal detallaré otro día. Me siento muy bien y es lo primero que cuenta en el Había una vez…















