En una esquina un vendedor de café y pan. En la otra un corredor con su perro, esperando el verde del semáforo para avanzar mientras, él marcaba el paso y el perro jadeaba. Los ruidos de la calle y las sombras de los árboles amenizaban su paso en medio de unas calles que le tendían los brazos y la invitaban a seguir. Algo estaba sucediendo, sus reflexiones cambiaban y las metas se volvían tornasol, identificando colores que antes veía apagados, inexistentes. Hoy reconoció un ritmo que le gustaba, que la plantaba y le permitía identificar sus valores como los caminos y no como los fines, los valores como sus acompañantes y rutas: tenacidad, fortaleza, valentía, resilencia, compromiso, bondad, pasión, respeto... había más, pero necesitaba dibujarlos y hacerlos presentes en su mente, sentirlos, aceptarlos. Se dijo #laeternaviajera y así se confirmó, pero ahora, en ese diálogo con Arianrod, la diosa celta del tiempo, se sentó a tomar un café, viéndose de frente, a los ojos, hablando en silencio, unidas, juntas, siendo una. No había miedo ni prisas, lo que tenía que llegar llegaba, lo que tenía que pasar pasaba, y ella estaba en esa calle, con esos ruidos, olores y colores, comprendiendo que el tiempo es un aliado cuando te dedicas a estar y vivir en él, en ese tiempo y en ese espacio... ¿coincidiremos cómo dice la canción? Siguió en el café de esa calle, sacó su libreta y escribió una frase en una sola hoja con letras grandes que remarcó con la pluma: “Aquí estoy”. Dio el último trago a su café y siguió su camino. #cuentosdeAna #Arianrod #thestreet #places #walkingaround #mexicocity #laroma #architecture #deep #thoughts #reflection (en Roma Norte) https://www.instagram.com/p/CP0wfgwjofX/?utm_medium=tumblr


















