Dada la constitución de lo real, narrarlo -subrayaba Jacques- resultaba difícil, hay que tener en cuenta el hecho de que quien narra siempre es un espejo deformante. ¿Entonces? ¿Es mejor renunciar? No, contestaba el amo, no hay que desanimarse: contar la verdad es arduo, pero tú haz lo posible.
Elena Ferrante, En los márgenes. Trad. Celia Filipetto

















