Días Fantasma nació en 2014 como fanzine, y tras un período como medio para la discusión y reflexión sobre el arte, se redirecciona a su nueva faceta; ser una plataforma cultural. Para celebrar esta evolución del proyecto, el pasado 18 de febrero en conjunto con Editorial Xolo, se inauguró en el Centro Cultural Panteón (Donceles 66), la exposición colectiva: Días Fantasma.
La exhibición cuenta con la participación de 64 artistas y es el resultado de la unificación entre plástica, fotografía, video e instalación. Pero la imagen no está sola, este conjunto de obras visuales no está exento del imponente poder de la palabra, y el discurso elaborado a partir de este virus proveniente del espacio, según William Burroughs, se vuelve también un gran protagonista. Un extenso pantone artístico es lo que te espera durante el recorrido.
Las diferentes variantes en las técnicas de ilustración, dibujo y pintura se diversifican; diseños ligados a la cultura del tatuaje, tópicos como la muerte viven en tinta china, un rostro femenino en un vórtice de acuarelas, formas humanas deambulan en las paredes, abstracción y figuración en grafito y óleo, culminando con una protesta social en una instalación blanco y negro. Glitch, collage, impresiones en gran formato, audios y estandartes conceptuales te invitan a la edificación visual y a la reflexión en un solo encuentro.
Días Fantasma permanecerá abierta hasta el 18 de marzo, no te quedes sin verla y disfruta del panorama cultural en nuestro extinto Distrito Federal.
Estamos platicando con Kyzza Terrazas y Feli Dávalos acerca de su documental "Somos Lengua" parte del line-up de la Carpa Ambulante. ¡Esperen la entrevista pronto!
La profundidad y belleza de su trabajo lo hacen único en la escena del arte, su “felicidad y resistencia” son notorias en cada trazo y en cada palabra que elige al hablar. Una vez más tuve la oportunidad de sentarme en la mesa de su casa para platicar con él y esto fue lo que sucedió.
La lluvia comenzó cuando llegué a casa de Saner, toqué el timbre y después de unos minutos me abrió la puerta. Aunque lo conozco hace varios años todavía siento una grata emoción de fan al saludarlo, teníamos varios meses de no platicar, lo había estado siguiendo por redes sociales, pero no hay nada como una buena charla para ponerse al día. Recuerdo todavía la primera entrevista que le hice, estaba muy nervioso, tenía mucho tiempo que no me enamoraba del trabajo de un artista, los nervios que sentía no provenían de estar frente a su persona, sino de la posibilidad de enfrentarme con alguien que no fuera coherente con su obra, es frecuente encontrarse con creadores que resultan ser lo opuesto a la idea que tenías de ellos, Saner no fue el caso. La profundidad y belleza de su trabajo lo hacen único en la escena del arte, su “felicidad y resistencia” son notorias en cada trazo y en cada palabra que elige al hablar. Una vez más tuve la oportunidad de sentarme en la mesa de su casa para platicar con él y esto fue lo que sucedió.
Últimamente la carga de trabajo para ti ha sido muy pesada, ¿mantienes un mismo discurso en todos tus proyectos?, ¿has experimentado algún tipo de repetición en tu obra?
Saner [S]: La carga de trabajo a veces es pesada para todos, ¿no?, el ritmo de vida en general es pesado, no es que nada mas sea mi trabajo. Si volteamos a ver el día a día, puedes observar que trabajas, trabajas, trabajas y no tienes tiempo para ti, muchas veces ya ni leer te dan ganas. Si no es algo que sea propio, el sistema en el que nos estamos desarrollando es desgastante, tienes que estar corriendo y corriendo. Hablando concretamente de mi trabajo llegamos al punto donde yo ya no hago todo, Lalix (pareja de Saner) ahora es mi proyect manager, ella se encarga de darle seguimiento a todos los proyectos que se generan, ella se encarga de darle un orden, porque llega el punto en donde pierdes el equilibrio y ya no das el 100% a todas las cosas que salen. Hay que ir delegando responsabilidades, también algo que hemos hecho este año es ir calendarizando perfectamente, no aceptamos más proyectos de los que podemos trabajar. Prácticamente ya tenemos un año completo, podemos decir que hasta mediados del 2016 ya lo tenemos cerrado, ya no hay espacio para más, creo que el calendarizar ha sido un gran salva vidas, esto te da la oportunidad de empezar a pensar otros conceptos. Lo que sí es verdad es que yo manejo una línea de trabajo, entonces no me gustaría hacer algo extremista que la gente no reconozca, porque corro el riesgo de que las personas que me invitan a un proyecto, o mis seguidores no me reconozcan.
¿Te sientes cómodo con la postura de siempre ser identificado?
S: Yo cuando me siento agusto es cuando creo los conceptos, porque todos son nuevos, los personajes me van dando la historia, cada concepto es individual, eso sí, el concepto es único para cada lugar, llámese galería, cuadro, marca o hasta un tatuaje, cada proyecto tiene su propia esencia. El punto de partida de cada proyecto, podemos decir que es como un hijo, todos tienen algo en común, pero al final todos tienen su propia esencia, eso me gusta en esta etapa de mi trabajo, si me preguntan algo de cualquiera de mis proyectos puedo describirlo tal y como es, no son una réplica de otro, cada uno es independiente, y te digo, son como hijos. Necesitan parecerse de alguna manera para que entre ellos se reconozcan, si no se reconocen entre sí entonces hay algo disfuncional. Creo que hasta uno mismo no sabría para donde está girando sino fuera así, es como si yo de pronto quisiera pintar y al otro día hacer música, y al otro día pescar, y al otro día cantar, ¿cuál de todas esas facetas soy yo? No está mal hacerlas todas, sin embargo o te reconocen en una o en otra, puedes abarcar dos o tres campos, pero no puedes abarcar todo un abanico.
Comenzando el año tuviste un show en la galería de Jonathan Levine en Nueva York, ¿cómo fue esta experiencia? No puedo evitar recordar el momento en el que Diego Rivera y Frida Kahlo se presentaron por primera vez en Nueva York, esta mítica ciudad del arte, ¿te identificas de alguna manera con ellos?
S: Yo creo que, número uno, es un gran reto, porque todo mundo te habla de Nueva York, pero ya cuando estás ahí te das cuenta de qué es realmente Nueva York y sobre todo en la parte que nosotros visitamos, Chelsea, que es donde están todas las galerías y donde está sucediendo la escena fuerte del movimiento artístico. De alguna manera era un compromiso importante, no sólo para mi sino para todos los que vienen detrás, porque algo que me dijo Jonathan Levine fue, “eres el primer mexicano, vamos a ver que sucede…” De alguna manera el hecho de que más galerías abran el campo de inclusión hacia personas, que tal vez nunca habían imaginado exponer en estos lugares, es algo importante porque en un futuro esta misma galería, o una que esté a la par, volteará a ver a otros mexicanos. Otra cosa de estar allá es ver el impacto que existe, tener tu opening y ver diferentes tipos de personas, desde los que son neoyorquinos o la comunidad latina que vive hacia las afueras que llegaron a ver el show. El que todos estuvieran conviviendo en ese momento fue muy interesante, como un lugar o un espacio puede romper fronteras, y ver que la frontera de la galería se puede cruzar. Hay personas que nos decían que nunca habían ido a una exposición y que esta era su primera vez porque era el show de Saner.
Últimamente has trabajado mucho en formato para galería y aún así no has dejado la calle, ¿qué muros has pintado recientemente?
S: Híjole, ha sido complicado… ¿en la calle qué he pintado?.... Detroit yo creo, tomé una pausa, estoy ahorita con otra clase de proyectos, este año ha servido para darme más tiempo, no trabajar tanto en murales y no conseguirlos yo, sino más bien empezar la siguiente etapa, antes me decían que no tenía nada de obra personal y ahora me ha tocado después de hacer la exposición en Nueva York trabajar varias obras comisionadas, o meterme en proyectos que son casi lo opuesto. Hacer animación y hacer proyectos más sociales, como con Artículo 19 con quienes estoy haciendo algo sobre los reporteros desaparecidos o asesinados en todo México, ese proyecto yo creo que se inaugura dentro de un mes y ha sido un poco desgastante, porque era demasiado trabajo, yo no había tenido conciencia de todo lo que me iban a mandar, pero estoy contento porque es algo que se tiene que hacer y no es que sea pintar un mural o hacer una obra para una galería, al contrario, es hacer una pequeña pieza para un mensaje que México necesita en este momento.
Participaste en el Décimo Aniversario del Metrobús, ¿qué tal esa experiencia?
S: Pues estuvo bien, justo un familiar estaba en el hospital cuando me hablaron, en ese momento dije que no porque no sabía que iba a suceder, afortunadamente Gonzalo (Mamutt Creatividad) me dio tiempo aunque necesitaba una respuesta inmediata. Fue trabajar contra reloj, todos los invitados al proyecto diseñamos tarjetas conmemorativas e intervinimos un camión. Estamos contentos con el resultado, más que la satisfacción personal nos tiene contentos la satisfacción colectiva, las personas me están agradeciendo demasiado, yo creo que el ver todos los tuits o las personas sonrientes diciendo que se quieren subir a ese metrobús en especial le da un cambio a la cotidianidad, si ya era difícil subir al metrobús en horas pico al menos hay que intentar suavizar el paisaje visual de la experiencia.
Tu obra hoy en día es más reconocida que antes y está llegando a más personas, ¿qué sientes al respecto?, ¿de alguna manera tu trabajo cobró un poder o una personalidad que tu no contemplaste?
S: Todos creamos algo sin saber el impacto que puede tener, en tu caso la escritura, escribes para ti pero no sabes el impacto que va a tener sobre tus lectores, en mi caso es hacer algo visual y no se que va a generar dentro de los espectadores, siempre hay una incógnita dentro de ese pequeño paso intermedio. Lo que sí te puedo decir es que he recibido muchos, muchos comentarios que nunca pensé que fueran a llegar, como haber pintado en Australia y encontrar una comunidad de mexicanos, hubo un mexicano, que no se si ya te conté esta historia, pero cuando terminé ese muro de dos personas besándose lo único que me dijo fue, “no sabes que tanta soledad puedes llegar a tener en un país de 23 horas de diferencia de vuelo, sino puedes llegar a tu casa a que alguien te abrace o no puedes sentir que tienes a tu vecino, pero lo que sí te garantizo es que ahora que está ésta pieza aquí es que cada vez que sienta éste vacío dentro de mi me voy a venir a tomar una cerveza Corona aquí…”, y no sé, ha sido el mejor pago que me han dado, el chavo tenía una lágrima en el ojo y me di cuenta que yo había llegado con una expectativa de pintar algo, pero no sabía el impacto que tendría sobre alguien, esa clase de conexiones son algo que tu no controlas y algo que tu no planeas, de igual manera sucede con todos los proyectos que se están creando ahora, igual con el Metrobús, yo no sabía que tanto impacto tendría sobre las personas, o la expo en la galería de Nueva York, el mural en Detroit, que cuando lo empezamos a producir, en el Mexican Town, llegaron muchos mexicanos a tomarse fotos. Recibo muchas fotos de gente en el corazón, en las plantas… y es una gran experiencia, las piezas tienen su vida propia y le cuentan una historia a alguien. Entonces, nunca lo dimensioné y sigo sin dimensionarlo, no me cabe en la cabeza.
En lo personal soy muy fan de Flying Lotus y de Swizz Beatz, ambos personajes compraron tu obra, ¿interactuaste con ellos?, ¿qué significó para ti?
S: El punto de que sean estas dos personas, es que me gusta su trabajo, escucho a Flying Lotus casi todos los días cuando pinto, Swizz Beatz es una persona que ha trabajado con muchos personajes que para mi de cierta manera forman parte del soundtrack de mi vida, pero lo interesante de esto es saber que ellos tuvieron una conexión con mi trabajo, ¿no? Porque algo sucedió que les llamó la atención y se llevaron las obras, además de que recibí mensajes directos de ellos, yo no tuve la oportunidad de estar con Swizz Beatz cuando fue a la galería, porque íbamos a tener una cena que al final ya no se pudo cuadrar, él fue en la mañana del opening. Jonathan fue el que me dijo, “vino Swizz Beatz y te compró piezas…”, recibí mensajes suyos en Instagram en los que me decía, “Felicidades, que gran trabajo estas haciendo…” Es increíble, muchas veces piensas que ni siquiera ellos, o personas que son muy ocupadas, que están en otro nivel, te hablen directamente, pero es todo lo contrario, siguen siendo humanos y eso es lo más interesante, no es que hayan pasado a otro nivel, al contrario, también tienen gustos y también tienen depresión, también sufren y encontraron una conexión con estas piezas. Cuando Swizz Beatz subió la foto de su hijo frente a mis piezas en su Instragram fue increíble, haber conocido a una de sus asesoras de obras en Detroit y que me haya dicho, “Oye, Swizz Beatz está enamorado de tu trabajo…”, es emocionante, justo esta chica me estuvo haciendo varias preguntas como si estuviera platicando con él y al estar hablando con ella pues también es como estar hablando con todos, creo que es la misma respuesta para todos, ¿no? Todos estamos interconectados de alguna manera, que ellos tengan una pieza dentro de sus colecciones pues también es, ¿cómo definirlo?..., no quisiera decir un logro, al contrario, es como cruzar la frontera de lo imposible. La gente necesita encontrar una conexión con las piezas.
Es curiosa la sensación que se experimenta cuando se alcanzan los sueños o se logran metas irreales, ¿no?, acaso no te preguntas, ¿y ahora qué?
S: Pues te queda hambre de más, ¿y qué más?, pues ya tiene uno, pero pues que tenga más, ¿no?...
[Risas]
S: … y no sólo él, sino sus compas también. Creo que es una sensación de abrir un campo de límites, al final es algo emocional que te conecta, que te da vida y sabes que le está dando vida a alguien más, no necesariamente a alguien que idolatras, puede ser alguien que está en un canal 100% opuesto, o alguien que es 100% opuesto a tus ideales, por ejemplo, me he enterado que hay personajes de la política que tienen obra mía y yo no los conozco en persona, pero tampoco es que me pregunté el por qué la tienen, si son personas que detesto.
Bueno, se supone que en esa conexión con tu obra no existen etiquetas…
S: Exactamente, es el punto al que voy, todo mundo tiene una relación o encuentra una conexión con las piezas y eso es lo que más me apasiona a mi, el por qué, la duda, estoy muy contento pero a la vez me genera una gran duda, ¿por qué esa pieza?, ¿por qué no otra? Cuál fue el detonante que logró generar ese puente para que dos puntos se interconectaran, dentro de esa incógnita a veces también es un martirio, sí es una gloria que la tengan, pero por otro lado me pregunto por qué la compraron, eso afortunadamente te hace seguir trabajando, no sólo porque estas personas tengan mi obra, sino es más por un ideal personal, la satisfacción de estar haciendo que las piezas tengan vida en cualquier lugar, ellos le dieron un lugar importante, en un principio pensaba que Swizz Beatz iba a poner las piezas en su bodega, pero las tiene en su sala…
Exacto, las va a ver Jay Z y toda esa banda…
S: Sí, al principio no creí que fuera así, porque muchos coleccionistas tienen sus obras almacenadas, van pasando lista y listo, pero es como por ejemplo Retna, cuando enseña las fotos de su estudio y ves un Saner ahí… solo te queda decir, ¡diablos!
La siguiente pregunta es de una naturaleza especulativa, porque a la hora de que los artistas crean cada uno tiene su proceso, digamos que en el punto de vista laboral estas triunfando pero, ¿en los demás aspectos de tu vida te sientes exitoso o el éxito incluye la soledad?
S: Híjole, es un buen cuestionamiento, para empezar, ¿qué es el éxito?, por ejemplo, éxito podemos decir que ha sido la manera en la que mi trabajo se ha desenvuelto, está en diferentes puntos importantes, está en museos, está en galerías, está en medios… yo mido los éxitos en base a lo que a mi me funciona, un éxito para mi es haberme arriesgado en 2007 ha renunciar a una agencia y poderte decir en el 2015 que esa decisión que tomé funcionó, estoy haciendo lo que me gusta y eso es ser exitoso desde mi punto de vista, ser feliz. ¿Qué más me puede dar el éxito?, el tener una familia a la cual apoyar como se pueda y al nivel que te da la vida, afortunadamente hasta ahí eres una persona exitosa, alguien con quien pueden contar cuando sea necesario. Éxito, qué más podemos decir, pues poder compartir las cosas, yo te voy a dar algo positivo no algo negativo, ¿he tenido caídas?, sí como todos, y el éxito también es aprender de esas caídas, el saber que una derrota no quiere decir que estás crucificado para siempre, hemos tenido demasiadas, pero afortunadamente nos hemos levantado y hemos seguido escalando, eso es ser exitoso, porque la mayoría de las personas ven un fracaso como lo peor que les pudo haber pasado, yo veo lo contrario, creo que el fracaso te permite dar un paso adelante, no sabes hacia donde, pero tendrás la oportunidad de seguir. Ahora viéndolo desde otro enfoque, pues sí, mi trabajo ha sido exitoso, ha logrado estar en distintos lugares, pero hablando sobre la soledad, es un poco complejo porque también los ritmos de vida… es un cuestionamiento que me hago todo el tiempo, ¿cómo lo logran los músicos?, para mi es el referente más extremo porque ellos se van de gira, número uno conviven con ajenos, con toda una banda u otros músicos, no sé si eventualmente terminan reventando, se vuelve caótico, ¿qué pasa con sus amigos? En algún punto te sientes a la mitad, yo lo veía justo con la pieza que hice en Detroit, te enamoras de dos mundos pero no perteneces a ninguno de los dos, eres una especie de inmigrante, como dice Manu Chao, eres “el vocero internacional”, pero pues al final, ¿qué pasa no?, a mis amigos a veces no los puedo ver, lo bueno es que se generan reuniones cada mes para poder ver algunos, pero con otros puede pasar el tiempo y la vida no te da la oportunidad de verlos, o tu no te la das, que es lo más triste, a veces no puedes darte la oportunidad por tanta carga de trabajo o porque tienes tantas salidas que no lo haces. Me encuentro con personas en otros países y nos llevamos súper bien, con personas aquí en México me llevo súper bien, pero así, alguien que yo te diga como un hermano, pues es difícil, porque no hay esa constancia. Cada uno tiene su camino y su progreso, así es la vida, muchos amigos que tenías en primaria o secundaria los vuelves a encontrar y ya no tienes nada en común, la manera en la que trabajas se vuelve tu mejor amigo.
Si englobáramos esta entrevista o estos momentos que recordaste, ¿qué frase podrías decir para cerrar la charla?
S: Lo interesante es que platicando con Lalix, quien también estaba en una etapa de cambio porque dejó su empresa siendo socia, vendió sus acciones y demás, pues creo que es una etapa en la que tienes que reencontrarte contigo mismo… vimos una película de Will Smith que se llama En busca de la felicidad, durante toda la película Will Smith define las etapas de su vida nombrándolas, nosotros nombramos esta etapa de nuestra vida, “Negociación”, y también aprendimos que este momento de la vida se llama, “Felicidad”, porque con todo lo bueno y malo que puede haber seguimos felices, felicidad y resistencia, este momento de mi vida se llama, “Felicidad y Resistencia”, felicidad porque aunque no puedo ver a mis amigos, cuando los veo los disfruto y eso es lo mejor, y resistencia porque cada proyecto y cada día necesito no agachar la cabeza y no sentir que el tiempo puede ser mi peor enemigo, al contrario, tienes que hacer todo más rápido y todo más efectivo, si se supone que ya aprendiste por tantos años, sabes como resistir y si no resistes tu, nadie va a resistir por ti. Tienes que hacer tu propia misión y que mejor manera de resistir que dando una buena cara, una sonrisa ante todo.
Las calaveras siempre han estado presentes en mi vida, son una especie de amuleto para mi, un símbolo que siempre que escucho con atención me lleva al lugar indicado. Llevo una calavera tatuada en mi cuerpo, para recordar la importancia que este símbolo tiene en mi vida. Fue a través de la gran calavera que la vida me acercó a Ciler, un personaje que hasta hace unos cuantos días me era un misterio, pero un misterio familiar, una incógnita que a través de trazos y una propuesta estética me cautivó.
Teniendo muy presente la propuesta de Ciler en mi cabeza fue cuando lo conocí, llegué a su estudio por un conocido en común, recuerdo la primera impresión que tuve de él, un tipo alto, con una personalidad cruda, irónico, descuidado por momentos… irreverente. A unos cuantos años de ese primer encuentro, Ciler llega al Cenáculo.
¿Cuáles son tus orígenes?
Yo no he terminado la escuela, la universidad como tal, yo empecé a trabajar a la mitad de mi carrera por cuestiones económicas, estudié dirección gráfica enfocada a cine y publicidad.
¿En dónde?
Había una escuela que se llamába Cadec, que era del grupo Eulalio Ferrer, en donde estudié junto con Kraken y con varios publicistas y escritores. Era una escuela muy pequeña, por lo tanto los maestros estaban chidos y pues vario talento salió de ahí. Ahorita hay güeyes que salieron de esa escuela que ya ganaron Cannes…
¿Cerró la escuela?
Pues era muy pequeña y creo que ya está cerrando porque no ha habido como mucho movimiento, pero bueno yo me tuve que salir de la escuela por cuestiones económicas, fui a tocar puertas de agencias de publicidad y me contrataron en Young & Rubicam. De alguna forma para entrar a la escuela yo empecé a hacer playeras para poder pagarla, por eso yo ya sabía de diseño gráfico por mi cuenta. Básicamente para lo que ocupaba la escuela era para hacer preguntas a los maestros muy específicas, de cómo resolver problemas. A la par llevaba mi carrera gráfica en la calle, pero estaba asqueado del boom de las letras, me gustaba mucho hacer caracters, pero me asquié de todo el movimiento por todo lo que giraba alrededor, que tenías que ser rapero y como todo el pedo poser que existía en ese tiempo. Pero me divertía, lo empecé a hacer desde la secundaria. Cuando creces te aburres de hacer lo mismo, más cuando entras a la escuela y empiezas a estudiar otras técnicas, en ese momento empecé a hacer estenciles y los pegaba en las paredes, llevaba mis experimentos gráficos a la calle. Y bueno, cuando entro a la agencia de publicidad me encuentro con compañeros que también tenían esta inquietud, de hacer cosas tanto en la calle como intervenciones, por eso generamos el colectivo e3, que era un colectivo callejero donde había personas afines a la gráfica. Hicimos varios murales en la calle, cosas para marcas, como buenos publicistas teníamos que sacar de alguna forma dinero, también decoramos muchos lugares. Ese fue el primer acercamiento que tuve ya con galería, “el colectivo e3 y la galería tal…”, entrevistas con todos los del colectivo… y pues como buena banda de rock se desintegró por diferentes movitos, pero yo ya tenía una carrera que quería seguir, así que seguí y nunca dejé de ser Ciler y solito fue llevándome hasta llegar a Barcelona. Ahí expuse y cuando regresé dije, “no pues yo que estoy haciendo trabajando, lo que tengo que hacer es machetearle a esto”, y pues así fue como empecé.
¿De dónde nace el nombre de Ciler?
No tiene un significado filosófico, en realidad era un tag que saqué en la secundaria, un juego de palabras, un juego de letras que conjugara, que fuera rápido al taguear en la calle. Lo saqué y después me di cuenta que había una marca con S, Siler, que es un sellador, entonces le puse una C y básicamente fue eso, un tag.
Cuando tenías un empleo y decidiste “machetearle” al trabajo artístico, ¿cómo hiciste el salto?, ¿tenías ahorros?
Sí, siempre trabajé diseño gráfico por fuera de las agencias, hacía freelance, junté lana como para estar seis meses fuera y preparar una exposición que tenía en ese tiempo en Border. Para mi fue juntar baro para eso, por fuera seguía haciendo portadas de discos, logotipos, cosas que forman parte de mi trabajo.
¿Cuál ha sido la evolución de tu propuesta estética?
En un principio trabajaba mucho cuestiones vectoriales, me gustaba mucho el vector, empecé a hacer una serie que se llamó “Pensamientos Vagos”, eran estas gráficas de vagabundos vectorizados por colores, en capas, estaba muy aferrado a las capas y las dimensiones. Con esa serie me fue muy bien, expuse en el museo de Tijuana casi saliéndome de trabajar, así que fue un gran salto para mi. Pero en ese mismo tiempo empecé a investigar y a encontrarme revistas antigüas, ahí es cuando se da una fractura, ya estoy aburrido de estar pintando por la carga tan fuerte de trabajo que implica y la muerte de mi abuela. Para mi fue un shock en mi cabeza en donde comencé a estar enojado con la muerte, es en ese momento que saco la serie de “Huele a muerto”, misma que se unió con todo lo que está pasando en México. Fue en el 2009 / 2010, cuando aparecían muertos en todos lados, por eso empiezo a trabajar esta serie de la cual hice una exposición en 2010. Fue un día que me levanté y me sentí mal por la sociedad y su hipocrecía que comencé a hacer todas estas intervenciones, con una nueva estética un poco más corrosiva, digámos muerta. Ahorita ha evolucionado eso, estoy trabajando en nuevos procesos de comunicación, estoy distorcionando la imagen, mucho es la apropiación de la imagen.
¿Cómo te sientes con respecto al mundo en el que vives?
En lo personal soy una persona… pues feliz, pero veo la infelicidad en el entorno. No sé si es una felicidad propia o porque veo que todos están mal, yo siento que el mundo hoy en día está en una depresión constante, entonces ya no sabes si estás deprimido o feliz porque todos están en el mismo rango. Es una melancolía en general.
¿Qué opinas sobre la tendencia que tiene el humano de buscar otros estados de conciencia?
Yo creo que desde los 70 el humano ha tratado de encontrar estos estados de conciencia, con drogas o con el yoga, para encontrar esta salida del mundo real, desde los videojuegos ¿no?, Facebook, estas pequeñas ramas que te permiten escaparte de tu realidad. Porque pues ya cada día te encuentras con un cagadero social que ya no quieres vivir, pero supongo que esto es una evolución que va a llevarnos a otro estado de conciencia, no sé cual sea, si para bien o para mal, pero eso pienso.
¿Qué crees que es lo importante, lo que se dice o lo que se siente?
Tiene que ir integrado, para mi es importante decir y sentir, lo que siento lo digo y lo que digo pienso, son líneas que tienes que tener pegadas como artista, creo que eso es lo que te diferencía de un ilustrador por ejemplo o de un diseñador gráfico. Para mi es importante pensar, lo que ves, lo que sientes y luego ejecutar para que lo que plasmes de alguna forma sea congurente con lo que estas viviendo.
¿Qué características debe tener un creador?
Hay de todo, hay un creador musical, hay un creador literario, visual, plástico, pero creo que es estar siempre en nuevas vanguardias, nuevas tendencias, ser leído, hablar de lo que ves, pasa y sientes. Es interesante ver a estos creadores que están encontrando nuevas vertientes.
¿Qué sientes cuando escuchas la palabra artista?
Yo creo que la palabra como tal está sobre valorada, lo que no está sobre valorado es el trabajo de esa persona o de esa palabra. Valoro más a la persona que te dic, “me llamo tal”, sin decirte soy artista, que hay mucho de eso, más aquí en el D.F. Yo llevo trabajando 10, 11 años o más, no he tenido ese conteo, pero yo nunca me he adjudicado la palabra me lo han dicho porque mi trabajo lo ha planteado. No me molesta, pero si me enojan las personas que se lo adjudican y no se lo han ganado. Es un trabajo al final del día, como cualquier contador o abogado, puedes ser un buen artista o un mal artista, la palabra al final del día ahí esta.
¿Qué objetivo tiene tu obra?
Mi objetivo es satirizar a la sociedad, mi objetivo también es asustar de lo que está sucediendo o estamos viviendo, me gusta que sea puntual, muy rápido de entender, que no divagues, no me gusta mucho que mi arte sea como una atmosfera de diferentes puntos.
¿Tienes identificado cuál es tu papel en esta vida?
No, la verdad no. Se que tengo que hacer muchas más cosas, eso es algo que traigo desde morro, hay que estudiar más, hay que ejecutar esto, no tener miedos… pero como tal, como fin, pues no, al final me gustaría ser un artista que haya hecho muchísimas cosas, no tanto en la gráfica sino en distintos ramos, que sea ejemplo para otras generaciones.
¿Qué te llama la atención de la putrefacción?
Este proceso de descomposición, que creo que es en donde estamos ahorita, ya no estamos muertos, estamos en el proceso de putrefacción y por eso lo represento mucho en mi obra. Lo que te decía hace rato, no sé a dónde vamos a llegar pero después de la putrefacción salen flores, creo que la putrefacción es la última fase para que venga el nacimiento de nuevas cosas.
Si quieres seguir a Ciler lo puedes hacer a través de Twitter o Instagram.
Henri Cartier-Bresson en el Museo del Palacio de Bellas Artes
"Fotografiar es colocar la cabeza, el corazón y el ojo en un mismo eje visual. Es una forma de vida." Henri Cartier-Bresson.
La mirada del siglo XX, es el nombre que recibe la exposición, inaugurada recientemente en el Museo del Palacio de Bellas Artes, del incomparable fotógrafo francés, Henri Cartier-Bresson.
Bajo la curaduría de Clément Chéroux, esta retrospectiva cronológica del padre de la fotografía documental busca mostrar las distintas etapas de su trabajo, ya que en otras exposiciones de Bresson no se pretendía evidenciar la evolución que tuvo la intención y la estética de su fotografía. La mirada del siglo XX, es una exposición que fascinará a todos aquellos amantes de la foto ya que muestra el trabajo de una persona que siempre se fascinó por la vida misma, que dedicó su talento a capturar imágenes del día a día, así como de aquellos eventos sociales que consideró cruciales para la historia de la humanidad. La habilidad que Bresson tuvo para retratar la condición y la conducta humana, hacen de su mirada una de las más bellas y profundas del mundo de la fotografía.
La mirada del siglo xx estará abierta al público de martes a domingo, de 10 am a 5:30 pm, del 25 de febrero al 17 de mayo del 2015. El costo es de $49 pesos, menos el domingo que es entrada libre. Visita el sitio del Museo del Palacio de Bellas Artes para más información.
Nuevo trailer de Marvel's Avengers: Age of Ultron Trailer
Después de tanto anunciarlo al fin salió a la luz el nuevo trailer y con la esperanza de que se estrene al mismo tiempo que en EUA es decir el 1 de Mayo aunque recientemente se han estrenado antes en nuestro país.
Se acerca la gira Ambulante 2015. Conoce más aquí.
La gira Ambulante, en colaboración con CANANA, Cinépolis, y el Festival Internacional de Cine de Morelia, viajará durante 3 meses del 2015 por varios estados de la República. Con grandes títulos de aval, como el más reciente título del director Michel Gondry: "¿Es feliz el hombre que es alto?: una conversación animada con Noam Chomsky", o la persistente búsqueda por alcanzar un sueño y crear arte de Alejandro Jodorowsky en su adaptación "Dunas de Jodorowsky" de uno de los titanes de la ciencia ficción, en lenguaje del artista de la psico-magia.
Tráiler Ambulante Gira de Documentales 2015 from AMBULANTE on Vimeo.
Is the Man Who Is Tall Happy?: An Animated Conversation with Noam Chomsky - Michel Gondry