¿Toc, toc?
—golpeaba la puerta una y otra vez, y nadie abrió. Se dio la vuelta resignada, mas un ruido sonó de adentro. Liz se acercó curiosa y pegó la oreja contra la puerta... ''Miau'' resonó: era el gato de Jammie. Ya se había decidido en partir, pero la curiosidad es más fuerte que ella y entró, viendo a Jammie tirado sobre su cama—.











