Hurik the pale rougue
Mi vida anterior como humano ha sido borrada por la guadaña de la muerte, sin embargo regrese a una nueva vida. Una vida donde la sangre descontrola mi fuerza de voluntad y me convierte en un mounstro chupasangre.
Naci como muchos en el cementerio de Delcrad, a las afueras del castillo Greydell, donde frente a mi lapida habia una carta firmada por un tal Wilmar Atlos. Que resulto ser el guia de Delcrad, desde un principio me sent muy comodo con el trato y palabras de Atlos, paso a paso fue guiandome, explicando como la sed de sangre era algo que se podia controlar, asi mismo, me eseño sobre la tolerancia hacia los hombres lobo y los humanos, aun si descarriados de ambas razas buscan causar ruptura en el pacto que las tres tribus han hecho.
Fui creciendo como un recien nacido hasta llegar al punto de que mis ojos habian dejado de ser rojos y pasaron a ser de un dorado, que posteriormente tomaron el color de mis orbes de cuando estaba aun con vida. Para mi Atlos es y sera como un padre paciente y bondadoso, siempre dispuesto a oirte y ayudarte en lo que necesites.
Me dijo que debia ahora valerme por mi mismo y que conociera el mundo y no dejara que la sed me venciera, fue asi como deje DElcrad y me encamine hacia Traster, sin embargo en el camino hice amistad con un hombre lobo llamado Asmoun, un mago, decir que no es un ser vivo genial seria mentir.
Decidimos compartir nuestro viaje y aventura, pasamos por muchas cosas y hasta llegamos a perdernos el uno del otro, pero siempre regresabamos juntos al camino, El al parecer crecio rapidamente, por otra parte yo entrene arduamente para poder darle alcance y serle de utilidad, despues de todo una lanza no funciona sin un escudo que proteja la fuerza vital que la arrojo verdad?.
Aprendi a cocinar solamente por mi compañero de viaje, ya que a pesar de saber hacerlo parece que desgasta demasiado su energia en los hechizos que la pereza le vence, asi que ademas de poder ser util a el como su escudo tambien le soy util alimentandolo









