Un pequeño extracto de Solid con su cuñada, ellos se llevan muy bien.
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Solid caminaba por un parque para cortar camino cuando sintió un maná conocido, parecía agitado así que decidió ver que sucedía, lo que no esperaba era encontrar a la hermana menor de su novia siendo atacada por un grupo de niños que debían tener una edad contemporánea a la suya.
Astrid solo se cubría con sus brazos.
- ¿Qué están haciendo mocosos? - Grito reteniéndolos con su magia de agua en el aire, cuando bajo la mirada los ojos castaños de la niña asustados y sorprendidos lo miraron con alivio, eso sacudió un recuerdo de su infancia.
Noelle tenía esa misma expresión cuando la aterrorizaba.
- Hermano Solid. - Parpadeo ante el llamado de su nombre por la niña - Puedes bajarlos.
- ¿Por qué´? Me parece que merecen un castigo por meterse con una noble de alto rango. - Movió su mano para sacudir a los niños en un torbellino que gritaban asustados,
- Sí, lo merecen. - Solid detuvo el movimiento, Salette lo habría regañado, pero Astrid lo miraba con una ligera malicia., los siguió sacudiendo unos minutos más hasta que los dejo caer.
- Discúlpense con Astrid. - Ordenó bajándolos hasta que sus pies tocaron el piso, aunque todavía los mantenía atados.
- Lo sentimos. - Balbuceo el que parecía ser el cabecilla.
- Sabré si están haciéndole algo a esta niña, está bajo mi protección ¿entendieron? - Los mocosos asintieron antes de salir corriendo - ¿Qué pasa contigo? ¿por qué dejas que hagan eso?
- ¿Qué debería hacer, Hermano Solid? No tengo magia ofensiva, solo puedo hacerlos llorar y se enfurecen más cuando lo intento. - Suspiro intentando levantarse, sorprendida cuando Solid la sujeto por debajo de las axilas para cargarla.
- No. No debo preocupar a mi hermana. ella está muy ocupada para ocuparse de mis problemas. - Contesto colocando sus manos con cierta incomodidad en los hombros del hombre.
-Salette odiaría que le ocultarás lo que está pasando, de todas formas ¿Por qué te molestan? Tienes mayor rango que ellos.
- Soy rara, es decir, tengo mis amigos, soy encantadora para la mayoría de las personas por qué hago que se sientan así, pero hay algunas personas con las que no puedo usar correctamente mi magia, sobre todo si se resisten, se sienten incomodos y como me asustan sus emociones las potenció. - Suspiro pesadamente - A veces odio mi magia.
- Aprenderás a controlarlo. Noelle lo hizo. - La bajo en una de las bancas del parque sentándose a su lado - Eres el mayor orgullo de Salette, estará triste si se entera de esto.
- ¿Puedes guardar el secreto? Igual les has dado un susto a muerte.
- No lo sé. - Se rasco la cabeza incomodo - Salette dijo que no debíamos guardarnos secretos.
- ¿Por qué te importa tanto? Estas muy enojado, puedo saberlo. - Cuestionó con un encogimiento de hombros.
- Yo... fui esos niños con mi hermana menor. - Confesó sintiendo un pequeño impulso ajeno provenir de su maná, ciertamente era incomodo, pero le facilitaba poder hablar al sentir que estaba siendo dirigido por otra persona - Abuse de ella desde que era muy pequeña, Noelle nunca pudo defenderse, hace apenas muy poco tiempo que me di cuenta de que estaba mal, más o menos, ella me venció fácilmente en una pelea, su maná es masivo, muchísimo más que el mío. - Bajo la voz mientras hablaba - Si yo tuviera su magia me habría vengado de todo lo que me hicieron.
- Pero Noelle no es así. - Afirmo la niña con tranquilidad - Creo que yo también me vengaría, tal vez no tan mal.
- Estoy aprendiendo a ser mejor persona. - Continuo con vergüenza - Salette quiere que me lleve bien con Noelle, debería intentarlo es solo que me siento fuera de lugar.
- Sientes culpa. - Dictaminó mientras su magia irradiaba de ella arrastrándose como una niebla en su cuerpo - Si te disculpas con tu hermana seguro que podrías hablar con ella, como estás haciendo conmigo.
- Esto es solo por tu magia. - Exclamo avergonzado, levantando una ceja cuando ella sonrió.
- No estoy haciendo eso, no se hacerlo y no sé si puedo, yo solo te estoy haciendo sentir cómodo, me has contado lo de tu hermana por qué has querido, probablemente por qué quieres sentir menos culpa, y soy la hermana pequeña de la novia que quieres tanto.
- No voy a contarte nada más. - Cruzo sus brazos.
- Esta bien, estoy agradecida de que me ayudarás. - Tarareo un rato - Sé que no quieres guardarle el secreto a Hermana Mayor Salette, solo dame un tiempo, le diré.
- No lo sé. - Solid se echó hacia atrás apoyándose sobre sus manos - Salette ha sido muy explicita en que seamos honestos con el otro.
- Bien, le diremos los dos juntos, pero tienes que disculparte con tu hermana. Hermana Noelle es genial.
-Lo haré, en algún momento. - Sintió de nuevo la sensación de algo arrastrándose hasta pellizcar su corazón, la sensación fue tan extraña que se sobresaltó.
- ¡Oye! Eres la que tiene diez años.
- Tengo doce. - Gruño cruzando los brazos - Y te comportas como un niño a veces.
- Sí ¿lo ves? - Se río alegremente luego enredo su brazo con el de Solid acercándose a él - Gracias por estar aquí. Me llevo bien con casi todos mis hermanos, pero Hermano Mayor Seagdha me hace sentir mal, todos mis hermanos tienen magia más versátil que la mía, incluso Libelle podría haberles pateado el trasero a esos niños, pero yo...
- Salette no habla mucho de él, así que no sé cómo será, pero si necesitas a alguien que les patee el trasero con gusto lo haré.