TODOS TENEMOS UN 5 DE MAYO
Quiero comenzar diciendo que hemos sido plantados en esta tierra para cosas grandes, aún más grandes de lo que nuestras fuerzas nos darían para hacerlo y ¿porque? Porque la única manera de lograrlo sería que Dios se encuentre en el asunto, de otra manera esas cosas grandes se reducirían a simples vivencias ordinarias de todo ser humano, y sabes? Todo sería aburrido, me encanta saber que tenemos a un Dios de nuevos comienzos, con expectativas superiores a la que nosotros mismos podríamos tener.
Estuve trabajando en una agencia de publicidad pequeña por Miraflores, Lima – Perú, recuerdo haber orado por un trabajo y llego este del cual me agradaba el sueldo, el lugar, el horario, estaba muy feliz, agradecía a Dios por habérmelo dado, transcurrieron dos meses, hasta que me dijeron una semana antes que la agencia se pondría en stop, me afecto mucho, no lo veía venir, pensé que era el trabajo perfecto para mí, en ese momento no lo entendía, tenía muchas cuentas por pagar, se venía mi titulación, decía Dios que está pasando no entiendo, recuerdo que en esa última semana tenia esperanzas que todo se solucionaría, me dirían que todo sigue igual, pero nada de eso sucedió, una tarde me fui a Starbucks me encerré en el baño a llorar, no sé cuántas habrán hecho esto alguna vez, esos momentos donde estas a punto de perder algo muy importante para ti.
En mi caso ese momento fue clave, porque tenía dos opciones: seguir llorando por lo que me pasaba, o confiar en Dios por más que mis ojos naturales no veían nada, y bueno elegí la mejor parte, me seque mis lágrimas, salí de ese Starbucks, volví a la oficina y dije voy a disfrutar estos últimos días que me quedan, no le había contado nada a mi mama aun, pero dije ya se lo diré después, a medida que se acercaba mi último día, llego el 5 de Mayo (por si se lo imaginan, si ese fue mi último día de trabajo), recuerdo haberle escrito a un amigo y bueno no obtuve una respuesta muy grata de su parte, por un momento el enemigo ponía cosas en mi mente diciéndome “Nada te sale bien”, llegó la hora de salida yo con muchas ganas de llorar porque dije ahora como llego a casa y le cuento a mi mama, recuerdo haber llegado la última estación de mi paradero en el metro, y tome un taxi a mi casa, no podía contenerme más y empecé a llorar hasta llegar a mi casa, cuando por fin estuve en mi cama, me quede dormida hasta el día siguiente, hable con mi mamá, le choco un poco, pero bueno confiábamos que vendría un mejor trabajo.
Hay momentos de nuestra vida donde parecería que todo va bien, pero de la noche a la mañana todo desaparece, y llega “El día malo”, la biblia nos habla claramente de ese día: “Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.” Efesios 6: 13 (NVI).
Quizás estés en un día malo a punto de perder un trabajo con cuentas por pagar, una casa, una relación, un examen final importante, etc. Son esos momentos donde agarrarnos de Dios es fundamental, sin importar lo que pueda pasar más adelante, su voluntad siempre será buena, agradable y perfecta. Si quieres llorar, llora pero luego levántate con más fuerza porque la victoria está más cerca de lo que imaginas, siempre he dicho que muchas veces no podemos evitar como nos sintamos pero si las decisiones que tomemos frente a esos sentimientos, no te dejes llevar por un día malo, al contrario ponte la armadura de Dios, toma lo que se te fue dado y se firme.
Cuando entendemos realmente a que Dios adoramos créeme que todo se vuelve tan pequeño a su lado que nada puede robarte el gozo, por más difícil que sea la situación, en él SIEMPRE HABRÁ SALIDA.
“Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he venido al mundo.” Juan 16:33 (NTV)
A veces es necesario que esos días vengan, para que veas la mano de Dios en tu vida, de otra forma no necesitarías de Dios si todo fuera color de rosa, si pasas un día así, no reniegues, se agradecido y mantente expectante por lo que aprenderás, porque créeme que una vez superado ese día, obtendrás una lección y una palabra fresca por parte de Dios para tu vida, HAY UN PLAN!! Cuando decidí entregar mi vida a Dios, creo que no era consciente del todo sobre que significaba confiar en Dios, es fácil confiar cuando todo te sale bien pero cuando todo se desbarata solemos apartarnos de él, si eres consiente por un instante que tu padre es el creador de todo este mundo, tus problemas dejarían de ser tus problemas y empezarían a ser oportunidades para crecer en fé. Dios es el más interesado que puedas vivir una vida plena aquí en la tierra, de otro modo no estarías respirando.
26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? 27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? 28 ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; 29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. 30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? 31 Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” 32 Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. 33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.Mateo 6: 26 – 33 (NVI).