1. ¿En quién se basa Hugo Estrehan?
Hugo es una colección de varias actitudes reprobables que vi en varios chavos que yo conocía. Como tal, sus rasgos psicológicos y físicos no pertenecen a alguien particular, simplemente imaginé a alguien cuyas características fueran estéticamente atractivas para que contrastaran con su espantoso interior.
2. ¿Cómo definirías una “actitud reprobable”?
Es aquella circunstancia que puede poner en peligro tu integridad física y moral, seguida por una falta de autocontrol y reflexión sobre los actos u responsabilidades.
3. Oye, entonces… ¿el libro se basa en personas reales?
En efecto. Las personas que fueron incluidas en el libro sirvieron de ejemplo, hasta para mí, de cómo no llevar las riendas de tu destino. Conocí a varios chicos que casi arruinaron sus vidas por no tener claro sus metas ni tener ayuda profesional a tiempo.
4. ¿Qué libros sirvieron de inspiración para crear la historia?
Antes de escribir, leí novelas de origen latinoamericano e iberoamericano, sin olvidar algunos libros europeos, románticos, realistas e incluso novelas de historia mexicana; la mayoría de ellos eran de épocas contemporáneas que me ayudaron a aterrizar mejor el estilo y la agilidad con la que debía escribir todo. Entre ellos están: “Frankenstein”, de Mary Shelley; “El Seductor de la Patria”, de Enrique Serna; “La tumba”, de José Agustín; “El Príncipe”, de Nicolás Maquiavelo; “Leonora”, de Elena Poniatowska, por mencionar algunos.
5. ¿Con cuál de los personajes te sientes más identificado?
Hay un personaje que se llama David y es, de cierta forma, la posición en la que yo me encontraba dentro de la historia. Siempre observé todos los sucesos de manera periférica.
6. El libro es espeluznante, ¿lo pueden leer personas menores a 18 años?
No. El libro está diseñado para exponer situaciones dentro del ámbito universitario; los temas y circunstancias descritas son únicamente aptas para personas con un criterio correspondiente a esa etapa de la vida.
7. Espera… Tú no tienes formación psicológica ni psiquiátrica, ¿cómo puedes hablar de esto?
Cuando escribí el libro fui orientado por varios profesionales que pudieron analizar la conducta de cada uno de los estados anímicos descritos en la historia. Es cierto que no se puede profundizar de manera médica en ciertos aspectos por la formación que uno tiene, pero por eso es una novela, no un tratado de medicina.
8. ¿En qué lugar te inspiraste para el libro?
La historia tiene rasgos de distintos pueblos de la república mexicana. Desde los trece a los dieciocho años tuve la fortuna de recorrer gran parte de México y eso me permitió conocer lugares cuyas características geográficas coincidieran con un escenario fascinante. Principalmente, creo que Real del Monte, Hidalgo fue el pilar, le siguen escenarios de Zacatecas, ríos de Veracruz, calles de Guanajuato; todo lo que pudiera ser pintoresco, iba al libro.
9. ¿Qué opinas de la homosexualidad?
Cada quien puede enamorarse de quien deseé. En la historia debían suceder acontecimientos de índole trágico, por ello, tanto la historia gay como las demás debían pertenecer a la misma temática. Agarramos parejo con todos.
10. El primo de un amigo se divierte controlando a los demás… ¿Qué debe hacer?
Hay personas que se divierte catalogando a la gente entre psicópata o sociópata. No lo hagas. Ser una persona controladora no es signo de estar atravesando por una enfermedad así. A veces, el control es un simple rasgo de inseguridad que te lleva a actuar de maneras impulsivas en ciertas ocasiones. Te aconsejo hablar con esa persona y exponerle lo que sientes; si la situación no cambia, aléjate de esa relación.
11. El primo de un amigo tiene una adicción importante…
Recomiendo buscar ayuda profesional para erradicarla por completo. El deseo y la fuerza de voluntad son excelentes catalizadores, pero un poco de ayuda experimentada complementará de manera increíble.
12. El primo de un amigo tiene una relación prohibida con alguien mayor o comprometido…
¡Cuidado! Recuerda que los actos tienen consecuencias, no sólo para ti, sino para la gente que tienes a tu alrededor. Siempre pregúntate si… Estar con esa persona vale suficientemente la pena y las condiciones de su relación los favorecen a ambos; si tus padres estarían de acuerdo con ello; si la persona no está sujeta a otro compromiso meramente formal y oficial. Si no contesta ninguna de las preguntas, creo que lo mejor sería abandonar esa relación.