Rayos de sol se cuelan entre las ventanas, haciendo que finalmente los ojos de Riley comenzaran a abrirse. No había descansado en días. Le cuesta reconocer por unos instantes el techo, ¿Cómo había acabado allí? Lo último que recuerda es haber intentando defenderse en Hogsmeade. Se levanta, pues tampoco se acuerda de su pierna herida en la carrera, retrocediendo rápidamente para apoyarse en la cama. "No te preocupes, deberías ver cómo ha quedado el otro.” Intenta bromear al encontrarse con un rostro conocido en la poblada enfermería.
















