Es hora de decir adios
Las segundas oportunidades existen, o por lo menos eso creo yo. Por eso cuando alguien me gusta mucho siempre me arriesgo a intentarlo otra vez.
Pero aunque las ganas de una sean mas grandes que la luna para que las segundas oportunidades se den el sentimiento tiene que ser correspondido.
No te rebajes, no insistas donde no te quieren y no intentes volver a lugares de los que te sacaron.
A veces hay que parar, resignarse, pensar y empezar de nuevo.
Hay cosas que no son, ni serán y aunque duela, esta bien.
Es la vida
Bailara















