Cordones
Conducían por una de esas carreteras eternas, recorridas a base de pensamientos. El desierto a su alrededor, tierra de oro tostado, dunas y volcán. Era un lugar especial, como todo lo que le recordaba a su hogar.
Subió el volumen de la radio. Hablaban con una tal “Bambikina”. “Curioso nombre, de esos de los que luego siempre te acuerdas”, pensó. Parecía ser una cantautora indie pero de las de verdad, de las que solo unos pocos afortunados (ahora ellos también) conoce, con más equipaje que canciones a sus espaldas. Su voz tenía presencia, y, para lo poco que solía prestar atención a la radio, puso todos sus sentidos en ella.
Para su sorpresa, la tal Bambikina hablaba sobre Space Oddity, una de las canciones más especiales que jamás se compuso. Hablaban, entre otras cosas, sobre las pocas versiones que este tema había tenido, especialmente en castellano. Claro, atreverse con Bowie y hacerlo en tu propio idioma, era un despropósito.
Hablaban entonces sobre una versión de los hermanos Calatrava que luego escucharía y, efectivamente, poca justicia le haría, pero eso no es lo importante. Lo importante es que la tal Bambikina había preparado una versión en castellano, fiel y desoladora como la propia Space Oddity. Hasta él dejó lo que estaba haciendo, era todo oídos.
La cuenta atrás comenzaba y, armada solo con su voz y guitarra, la melodía recorría el interior del coche. El cielo, ya entonces teñido con tintes púrpura que tantos años la había acompañado, empezaba a brillar con las primeras estrellas.
- ¿Sabes de qué habla la canción?
- Del espacio.
- Si y no. Cuenta la historia de un astronauta, el comandante Tom, que viaja al espacio en una misión. Desde la tierra, retransmiten sus pasos, pero hay un problema y el comandante no puede volver. Pide que le digan a su mujer que la quiere, que ella lo sabe, y, simplemente, acepta su destino.
- Vaya historia.
- En realidad, habla sobre la soledad. Bowie se convirtió en el comandante Tom para explicar que se sentía a millones de años luz de la tierra, unido de por vida a su nave espacial por su propio cordón umbilical. Un espacio de soledad que siempre le acompañaría. Inseparables, incapaz de romperlo.
Claro que esto lo descubriría años más tarde. A él solo le dio la primera explicación.
Cambió de marcha y pensó que esa tierra desierta de estrellas representaba su propia cápsula. Allí estaría siempre su cordón.
https://www.youtube.com/watch?v=GDojbym0xEk















