Hola frutas
A veces es bueno lanzarnos al ruedo por las cosas que nuestro instinto nos dice: este es el camino. Cosas que nos alimentan, que nos llenan de paz la mente y traen regocijo al corazón.
Esta terapia como decidimos llamarle a este espacio entre dos grandes amigos, me ha ayudado en muchos sentidos que hasta hoy en una reflexión profunda puedo reconocer.
Quiero decirte a ti, que admiro tu grandeza, tu fuerza, tu estructura mental, lo dedicado y disciplinado que eres, observarte y escucharte me ha hecho darle sentido, a una frase que ha hecho parte de mi vida desde hace algún tiempo pero no había podido poner en practica: "La disciplina empieza cuando la motivación se acaba"... Exacto, la motivación es un sentimiento efímero producto de la adrenalina, pero como todo en la vida, ningún sentimiento es constante y hay que valerse de hábitos muy bien estructurados para no parar y seguir con el proceso de construcción y desarrollo de nuestros sueños.
Todo esto empezó (si se puede llamar de esa manera) como un acto de rebeldía a lo que nos dicta la sociedad que se debe hacer, y realmente se transformo en el bálsamo para el alma, de encontrar nuestro rumbo, y generar un plan de acción para escalar paso a paso y no derrumbarnos en el intento de encontrar nuestro Ikigai.
Te quiero Bananito
Att: Uvita













