“¡Hey!... Las reglas son claras. No debería haber nadie merodeando por el linde del bosque a estas horas. ¿Qué haces aquí?” llama a la figura oscura de lejos. El sol se había ocultado hace mucho y a Minji le habían encomendado una tarea por algunas horas: Evitar que la gente se pasara de lista y terminara perdida en aquel lugar.














