Ureña no tiene techo: subcampeón de Europa con 6227 puntos
El alicantino hizo vibrar a todos los amantes del atletismo con su participación en el heptatlón de Belgrado.
Ureña arrancó la combinada imponiéndose en su serie de 60 metros con 6.94, lo que le permitió liderar la clasificación general. En longitud estuvo lejos de su mejor registro y tuvo que conformarse con su intento inicial de 7,37 metros, que le dejaba a ocho puntos del bronce. El subcampeón olímpico Kevin Mayer ocupaba ya el liderato provisional con 1.845 puntos.
La tarde del sábado empezaba para él mucho mejor, mandó el peso hasta 14,24 metros e hizo un magnífico concurso de altura donde batió dos veces su marca personal para dejarla en 2,10 metros. Quedaba así a 125 puntos del líder, estando provisionalmente en la segunda plaza con 3.446 puntos.
Ya el domingo consiguió, en los 60m vallas, un tiempo espectacular de 7.78, igualando la mejor marca de los campeonatos europeos en pista cubierta, que le daba 1038 puntos más. Esto le permitía mantenerse en la segunda posición con un total de 4484 puntos y acercarse más al líder, que ya estaba a 99 puntos.
En la penúltima prueba Jorge Ureña obtenía, gracias a la pértiga, 910 puntos más; se quedaba en 5.00m, igualando su marca de 2017, tras fallar sobre 5.10m. En ese momento comenzaban las cábalas, para batir su Récord de España de 6249 puntos, tenía que correr el 1.000m en menos de 2'41''62... y llegaba con una marca de 2'40"06.
El concurso del francés con la pértiga retrasó la prueba final considerablemente, aunque prácticamente se había asegurado el oro: aventajaba a Ureña en 224 puntos. Así, parecía difícil que pudiera escapársele la medalla de plata a Jorge, que tendría que perder 10" sobre Helcelet en los 1.000m. La lucha por el bronce sí estaba encarnizada con Dudas muy cerca de Helcelet.
Finalmente Jorge paró el crono en 2:43.66, no pudo batir el récord pero no parece que vaya a tardar mucho en hacerlo, demostró una superioridad durante las siete pruebas que invitan a soñar. El Kombank Arena, en un domingo mágico, vio al de Onil colgarse la plata, un momento histórico para el atletismo español.













