Existe cierta extraña seguridad para afirmar que existe un Dios bondadoso cuando se le presenta a uno la oportunidad de contemplar la capacidad del hombre para crear belleza, a semejanza del Único, aquél que ha depositado en su creación esa potencialidad, como reflejo de la suya. Esta pieza de Luar Na Lubre expone muchas etapas de la vida.

















