Te he contado de Marisa?
Ya han pasado mas de cinco meses desde que hablé con mi mejor amiga y la sigo extrañando como el día en que decidí dejarla ir. Aunque sabes, la verdad es algo que ahora que estoy contigo entiendo.
Quisiera poder hablarle de ti, poder robármela por una tarde y compartir un café y contarle lo maravillosa que eres y lo feliz que me haces, cómo contigo conocí el amor y sus mieles, presumirle que por fin pude encontrar lo que tanto anhelaba. Me encantaría que siguiera aquí pero ya no está y duele.
Duele por que no debió terminar así, duele por que fui un cobarde que no supo conformarse y amar de verdad a la amiga que le confió su amor, duele por que alguien más supo conquistar su corazón y duele que la confusión haya nublado nuestras percepciones y haya procurado la distancia entre nosotros.
Y ahora que desapareció por el bien de ella y él mi historia contigo siempre será nuestra, nuestra por siempre, celosamente tú y yo.
La dejé ir y luego me encontraste, ya no estoy más perdido, sólo te pido me ayudes a aliviar el dolor, ya que contigo quiero todo lo que alguna vez no pude tener con ella ni con nadie.












