Los bajos de las barras y encimeras instaladas en los mostradores de hostelería suelen ser invadidos por la cucaracha alemana o Blatella germanica. Las hendiduras entre tabla y el murete donde esta se apoya son perfectas para ella, ya que se encuentran calientes, sobre una área repleta de maquinaria liberadora de calor, y cerca del alimento justo debajo de una superficie donde se dispensa el género a los clientes. El uso de materiales porosos como la madera y la habitual falta de higiene de las traseras de los arcones botelleros y los compresores frigoríficos asociados a la actividad (máquinas de hielo, enfriadora de cerveza, lavaplatos) constituye un hábitat idóneo para su multiplicación.













