La leche
Si me preguntas qué única comida me llevo a una isla desierta, además de chocolate, mi respuesta está clara: leche.
Los primeros recuerdos de mi infancia son los cuentos y el vaso de leche de antes de acostarme ¿los tuyos también?
Sin azúcar, templada... y, por eso de mi edad, directamente de la vaquería de carabanchel bajo, o de la vecina del pueblo en verano.
Natural, que dicen ahora. Tan natural que mi madre, o mis abuelas me enseñaron que había que cocerla, dejar que enfriase, volverla a cocer, al menos tres veces, y sin alejarse de la cacerola, que el riesgo de que se desbordase es muy alto, es porque sabían que no hacerlo es arriesgarse a enfermar si la leche está contaminada, si la vaca está enferma... Preguntad, preguntad a vuestras abuelas, que seguro que se acuerdan.
Por eso de que es mi alimento favorito, suelo estar pendiente de todos los “inventos” nuevos que se van comercializando, y por las alergias que nos han llenado la vida, leo los ingredientes de todo lo que entra en casa, y, la verdad.
Y como soy casi tan vieja como Puleva...
Como la marca no exactamente, pero si como los yogures, mira tu
Puleva dijo ven, y a Granada, y a aprender y no podía negarme, y más cuando dos de las ponentes son mujeres a las que admiro:
Boticaria García, que nos explicó, como sólo ella sabe hacerlo, los bulos que circulan en torno a la leche,
No, no somos el único animal que bebe leche ¿habéis visto a un gato delante de un plato con leche? o a los ratones comer queso?
No hay evidencia científica de que la leche provoque mocos, alguien se lo inventa, y todos no lo vamos creyendo. Como tampoco es cierto que la leche tenga antibióticos, hormonas... No, la legislación es muy tajante, y me lo sé, soy de pueblo y veo cómo funcionan los ganaderos!!
Lo de la leche cruda... Cuando escuché que se volvía a comercializar la leche recién ordeñada, lo primero que pensé fue si los posibles consumidores sabrían qué había que hacer para hacerla segura, ahora que estamos tan acostumbrados a 40 segundos de microondas en la taza.
En cuanto a las bebidas vegetales, esas que mal llamamos leche de soja, de almendras o de avena... A ver, NO SON LECHE, ni tienen sus mismas propiedades, no podemos pensar que tienen el mismo calcio, o las mismas vitaminas, ¿se pueden consumir? si, claro, pero No como sustituto, ¿vale?
Madres Cabreadas nos explicó la parte legal de un blog.
Eso de que difundir bulos nos puede meter en un lío gordo, o que la libertad de publicar acaba en los derechos al honor o a la intimidad de los demás, ¿tu te lo planteas cuando escribes??
¿sabes que puedes acabar en los tribunales por insultar? bueno, si que seguro que has escuchado algún caso.
Con los bulos... ¿vamos a contar mentiras? Pues di que es un cuento y nos reímos todos!!!
Hubo más ponencias, igual de interesantes. pasaos por twitter, #Blogtryppulevainfantil y las veis!! Y ya que estáis en Granada...
No te olvides de visitar la ciudad!!!














