Hijo de dios
Esperaba mucho más de Brightburn y sobre todo por la mano de James Gunn, pero la película no le hace justicia a su argumento: qué pasaría si un ser cuasi-todopoderoso [onda Superman] llega a la tierra y en lugar de hacer el bien, su misión es sembrar la anarquía y el terror.
La historia tiene mucho potencial, pero pronto se ve arruinada por un pésimo manejo en el arco dramático de los personajes. De pronto ellos se transforman nomás por que sí y ocurren mil y un situaciones y desiciones inverosímiles y en ocasiones ridículas sólo porque éstas tienen que calzar para que avance la historia. No hay profundidad en sus cambios y se sienten muy artificiales. La película no es mala, entretiene, pero definitivamente pudo ser un gran filme. Esto les pasa por no saber -o querer- utilizar la elipsis. Quisieron contar la historia de manera convencional y luego ya no les dió tiempo de profundizar en los personajes. Craso error. Si Superman es un ícono que ha calado en la cultura popular es gracias a que es un personaje al que hemos visto sufrir, cambiar y crecer para alcanzar su destino. Es decir: es un personaje al que conocemos, que sabemos de sus miedos y, por ende, de sus motivaciones. En Brightburn ocurre al revés: los personajes son descuidados y se privilegia la veta del gore y el terror, lo cual no me molestas siempre y cuando estuviera equilibrado.
Véanla, pese a sus grandes errores es una propuesta palomera que vale la pena ver. Y el final es lo mejor, casi por muy poco salva toda la película.
Recomendación: si les gusta la onda del cine divergente de superhéroes, vean Chronicle. Aborda un tema más o menos similar y es buenísima, aunque es una cinta injustamente infravalorada














