Las clases lo estaban consumiendo. No había otra manera de expresar cómo habían transcurrido los últimos días; durmiendo escasas horas, saliendo temprano y llegando tarde, saltándose algunas comidas y dormitando en el trayecto que su autobús cruzaba para dejarle en la universidad. Woosung era un muerto en vida, sin embargo eso no debía ser ninguna limitación a la hora de terminar su ensayo de aquel día. Por eso se había desplazado hasta el café en que ahora se encontraba (uno en el que nunca había reparado), pues no sólo podría disfrutar de un ambiente cómodo mientras tecleaba en su laptop, también le prepararían un par de cafés con los que podría ser capaz de terminar su ensayo. Puesto el último punto del mismo, un bien merecido punto y final, Woosung sonrió ampliamente y estiró los brazos hacia arriba. Llevaba la cabeza gacha las últimas dos horas de trabajo y sentía todos los músculos de su cuello, espalda y hombros rígidos.
“Oh-- uh, chico, disculpa la molestia, ¿podrías traerme un café?” llama a un trabajador que pasa por su lado y apenas logra notar. No le ha mirado la cara siquiera; con corroborar que usa el uniforme del lugar ha sido suficiente para llamarlo y pasar ahora a frotarse los párpados. Todavía le faltaba enviar el archivo por correo electrónico pero podría hacerlo después de su buena dosis de cafeína. ( @dopx )










