Buenos Aires Viceversa
Análisis del film de Alejandro Agresti
Buenos Aires viceversa es una película conformada por situaciones y personajes múltiples. La trama, o más bien las subtramas, se nutren de pequeños dramas cotidianos generalmente animados por parejas. Una hija de detenidos-desaparecidos y su novio acomodado, un conserje de telo y su chica, un mecánico de televisores y su pretendida adicta a la televisión, un chico de la calle y una pareja de ancianos excéntricos que no salen de su casa.
Algunos aspectos de esta película pueden analizarse desde el concepto de proxemia. Uno de los subtramas del film es una pareja de ancianos que viven confinados en su hogar por elección propia. Desde que perdieron a su nieta que no salen al exterior y es por eso que contratan a una chica para que filme lo que sucede afuera y se los muestre. Estas personas viven en un espacio mucho más reducido que el resto de la gente. Ellos comparten su espacio personal y viven en una “cuarentena” constante.
También está todo el tema del “telo”. Muestra que muchas personas a la hora de gestionar los espacios en su interacción social, eligen llevar el “acto sexual” o sus relaciones íntimas a un lugar escondido, que no sea sus casas, ya sea por infidelidades o por el “qué dirán”.
Otro aspecto es el de “Bocha”, el chico huérfano que vive “entre cajas” y pasa sus días deambulando por las calles, robando e imaginando a sus ausentes padres. Se podría decir que su “espacio” es la calle.












