---------------------Tengo el alma rota...
Me siento solo con mi dolor, con mis heridas y mis viejas cicatrices. A veces uno cree que ha subido una escala y cuando te das cuenta estás en el fondo.
Ahí uno está desprovisto de todo ruido exterior; con un eco que es eterno, que retumba en una frecuencia agonizante.
Manos en el pecho, posición fetal...
Duele, arde y aprieta. Y antes de que salga la última lágrima que queda tu garganta se cierra, tu corazón se detiene y el dolor ya no está en ti, sino que tú eres el dolor.
¡Auxilio!
Nada, solo los viejos vagones de recuerdos, sueños e ilusiones en una pila a blanco y negro...
Otra punzada en tu alma, agonizas, te reclinas y caes. ¡Piensa, piensa, piensa!
¿Cómo salgo de esto, cómo puedo sacar la cabeza del hoyo, cómo, cómo?
Ahora soy el villano uno que tiene un pasamontañas que está a medio cocer, porque la historia la narran desde la barrera, y uno ha quedado en la letra menuda de la historia, esa que nadie leerá, que nadie se preguntara por qué.
Así pasan los días, poniendo capas, tapando con cenizas un alma que se apagó, una que entrego y recibió un golpe, no físico sino de muerte.
Algunos arguyen que no debería, que rompí el límite y otros unos pocos reconocen entre las líneas las razones o porqués, ahí en ese mundo de aprobaciones o desaciertos todo es maleable pero lo que sí es una máxima, el fin jamás justificara los medios.
Creo que ya no existo, que todo es un círculo dónde la oportunidad ya no existe, en dónde solo debo de fingir que todo está bien, que todo continúa como el juego que debe de ser: la vida.
Resignación y frustración.
Cómo escribir sobre él, sí ese pequeño niño que se quedó atrapado con grilletes en un espacio oscuro porque cuando se hizo hombre solo lo empujaron hacia adentro.
Tal vez, ese sitio oscuro no sea tan malo al fin de cuentas, lo cierto es que ahí está adolorido pero es dueño, y eso al menos es agua en el desierto.
¡Adiós!
Texto en bloque.
-Buholaf
🌀


















