Prioridades y comparaciones odiosas
Hoy se cumplen 6 meses desde que todo empezó a cambiar, en mi opinión, para mejor. No obstante, a veces existen altibajos como no podía ser de otra manera. El texto siguiente es uno de ellos. En la actualidad, todo vuelve a ir bien, aunque con la tensión de lo laboral...
Por definición, son odiosas. Parece que no me baste con el amor, cariño y dulzura; que la estabilidad sea un simple extra o que el mimo especial, debieran ser obligatorios. Y veo el unico recoveco que puede estar vacío, mas por comparación, que por realidad. Vuelve a ser lo físico, deseo de más entrega por su parte.
Tras una semana en la que he pedido lo que no está y he fallado en mis contraprestaciones; debo mostrar normalidad, quizas recuperar el discurso de la confianza sexual, relaje un poco mis instintos, que, por otro lado; parecen insaciables.
Como telón de fondo, el London calling y la navidad condivisa. En medio de todo, como si nada, una gran R mayúscula: Renovación. ¿Conseguiré el objetivo? Pondré todo de mi parte para que así sea. La segunda parte de este sogno, tarda en arrancar, pero lo hará mejorando lo presente, y dejando al pasado donde debe estar. Todo en su sitio.










