Lo difícil de un nuevo arranque
Era una época premonitaria a la que ahora se vive, extrañeza y cansancio ante la falta de oportunidad, con la amenaza de la resignación más absurda a la vuelta de la esquina. Hay que seguir luchando.
No importa el pasado, ni el incomprensible acomodo presente. La apatía ha llegado al nivel de la desidía y es algo que no estoy dispuesto a permitir.
En lo amoroso, me asombro cada día más de la fortaleza de una relación que, poco a poco, se convierte en el sueño que desde hace tiempo parece ser.
Sin embargo, el "nada cambia" me hace impasible, hasta ahora, hasta hoy. Escribo BASTA en mayúsculas y empiezo un nuevo objetivo; si no encuentro algo, no será por no haberme dejado la piel en ello. Las oportunidades están ahí, pero la suerte sólo la encuentra quien domina (aunque sea fugazmente) el arte de buscarla. Ya va siendo hora de volver al origen, de volver a llamar esto "Il sogno italiano"; no más insomnio impasivo. Hoy ya es 4 de abril de 2013, un día perfecto para empezar de nuevo. Nunca es tarde, y menos cuando se sabe lo que se quiere. Que nada pare este proyecto...











