Desde la última vez, Lucien guardaba especial cuidado en las palabras que soltaba frente a la castaña, no quería ser el detonante de ningún tipo de ataque o discusión. Sin embargo, habían verdades y costumbres que eran imposible de obviar. “Te ves muy bonita,” saludó, con una media sonrisa delineando sus facciones, permitiéndose recorrer el menudo cuerpo femenino desde los pies a la cabeza. “¿Quieres que te traiga algo para beber o es mucho compromiso?” bromeó, porque no tenía ninguna intención en incomodar la relación de amistad que ambos tenían, así que decidió tomarse todo el asunto aún más a la ligera. “Sólo bromeo--- ¿qué quieres beber?” preguntó, ahora su mirada vagando por los rostros conocidos hasta posarse sobre la mesa de brebajes. @prvex

















