[ @vcinilla ]
“¡Que te calles!” frunce el ceño, un bufido escapa de su boca. Esta que echa humo por las orejas, no quiere escucharle más así que toma su brazo y de un tirón acerca su anatomía a la propia. “En cuanto abras esa maldita boca, te la callo.” advierte, y no esta bromeando, su mirada esta clavada cual daga en sus labios.












