Después de enviar ese ultimo mensaje salio del edificio e intento tomar un taxi, pero al parecer era imposible en esa ciudad, o al menos a esa hora de la noche “Dios extraño Nueva York” dijo para ella y decidió caminar a donde su amiga ya que no quedaba a mas de 30 minutos caminando. En el camino encontró una cafetería abierto y compro un té chaí para ella y otro para la castaña. Camino por otros 10 minutos y cuando ya estaba a punto de llegar saco su teléfono para llamarle. -Estoy aquí y juro que te amaría mas si pudieras abrirme antes de que me congele. mas si pudieras abrirme antes de que me congele. [ @dra-romaxlogan ]

















