Si yo escucho con atención puedo ver cómo se rasga el traje de un astronauta. Fue rasgado por un impulso violento de tristeza tras una pérdida irrecuperable. Las nebulosas oscuras, y pedazos de estrellas como virutas de metal o trozos de espejos de colores y caen también al suelo y se rompen en mil pedazos las tres joyas más preciadas del cinturón de Orión.













