Puede sonar exagerado, pero podemos hablar de que el festival Lollapalooza ya está consagrado en Chile. Es una de las fechas más esperadas del año para quienes gustan de la música y las artes. Es tanto el impacto, que durante los días de duración del festival, cuenta con toda la disposición de la ciudad de Santiago para facilitar el acceso al Parque O'higgins. Un recinto que ha albergado las 8 versiones de este festival, y un espacio privilegiado según todo quien lo visita. Con la magia de los multiples ambientes que posee, entre árboles y explanadas, sumado a un Arena dentro del parque, cerrado e ideal para la música electrónica, brinda una experiencia única.
Para este año se programaron 3 días de shows, sincronizados en las fechas con su versión en Argentina. En un comienzo parecía complicado, pues al sábado y domingo se le agregó el viernes, día en el que la mayoría de la ciudad trabaja. Pero esto no fue impedimento, ya que el mismo viernes, a las 16:00 hrs. una cantidad de gente considerable esperaba y llenaba las verdes areas del parque con sus poleras de Pearl Jam. Eran ellos, los oriundos de Seattle liderados por Eddie Vedder, los headliners encargados de cerrar el primer día.
Con un lineup de lujo, entre Red Hot Chili Peppers, The Killers, Imagine Dragons, Lana del Rey, Liam Gallagher y Wiz Khalifa, entre otros, pasando por algunos nombres que jamás habían pisado tierras chilenas, como es el caso de Chance the Rapper, o Anderson .Paak, el festival repartió entre los 3 días la gran paleta de músicos con la que contaba a su disposición de una forma bastante inteligente, dejando números interesantes en todos los días. Una experiencia de festival que el mismo Lolla ha enseñado en cada versión a sus asistentes: vitrinear entre lo que sonó, y suena hoy en día.
Las polémicas no estuvieron aparte. Debido a las malas condiciones del clima en Argentina (que incluso causaron la suspensión del festival en dicho país para el día domingo), algunos equipos de ciertas bandas no pudieron ser trasladados a Chile. Esto generó un re-ajuste en todos los horarios y escenarios del día sábado y domingo. Sin embargo, la producción logró sobrellevar todos los contratiempos de buena forma. Incluso, el más polémico de todos, y que tuvo como protagonista al menor de los hermanos Gallagher, Liam. El ex Oasis quién al igual como lo hizo en la versión del mismo festival en Chicago, 2017, abandonó abruptamente el escenario, argumentando una enfermedad y excusándose por no seguir con su show. Este incendio, lo terminó apagando The Killers, uno de los artistas más esperados y quienes liderados por Brandon Boyd, interpretaron "Wonderwall", hit de los Gallagher y que logró consolar a muchos, dejando con una sensación mucho más dulce que amarga del último día. Ellos, junto al rapero Wiz Khalifa, fueron los encargados de cerrar la jornada, y la versión 2018, con más expectativas y la certeza de que Lollapalooza ya pasó a ser parte de la cultura chilena.