Vegetación y fauna almeriense.
La vegetación típica de la provincia de Almería se corresponde con el bosque mediterráneo, aunque en general se encuentra muy degradado por la acción del hombre en sus actividades económicas que han caracterizado la historia de la provincia: pastoreo, carboneo, minería, agricultura, etc. El origen de este bosque mediterráneo debe situarse en el Terciario inferior, época de la que proceden los géneros Pinus, Quercus, Alnus o Populus, disminuyendo en extensión en los milenios sucesivos por un generalizado aumento de las temperaturas medias. Se añaden entonces bosques esclerófilos. Durante las glaciaciones y periodos interglaciares del Cuaternario, se refugian el Almería géneros como Laurus, Ceratonia o Pistacia.
La vegetación depende de muchos factores, entre los que destacan la publiosidad -fuertemente correlacionada con la altitud- y el tipo de suelo. De esta forma, en las cumbres de Sierra Nevada y los Filabres -por encima de los 1.800 msnm- la vegetación predominante es el piornal y enebral, adaptados a las condiciones físicas de la alta montaña. Mientras, en las zonas de media montaña predomina el encinar. El encinar también es la vegetación dominante en las zonas secas con suelos básicos, con una mayor extensión en la Sierra de Gádor, en Sierra Alhamilla se encuentra uno de los encinares más extensos y mejores conservados de la provincia. Las zonas semiáridas del interior son pobladas principalmente por lentiscos que rodean en forma de orla las principales zonas montañosas.
Al acercarnos a la costa y bajar la altitud, aumenta el carácter árido de la vegetación. En las depresiones del Campo de Níjar, y en el valle del Almanzora predominan los espinares -de azufaifos en su mayoría-, que dan al paisaje un claro carácter desértico acrecentado por la fuerte acción antrópica. En esta zona es muy reseñable la gran riqueza florística en muchos casos de carácter endémico. En el Campo de Dalías y el Andarax, con suelos similares pero no tan áridos, en los espinares predomina el arto, si bien la acción antrópica -cultivos en invernaderos- apenas dejan ver restos de vegetación natural. En las Sierras de Cabo de Gata y Cabrera, la altitud hace que se intensifique la acción marina y se desarrolle una vegetación menos rala que en los espacios limítrofes. Por último también son destacables las formaciones edafoxerófilas -Campo de Tabernas, donde destacan las formaciones adaptadas a los yesos- o edafohigrófilas en las zonas de las desembocaduras de los ríos.
Al igual que ocurre con la vegetación, la fauna de la provincia de Almería presenta una gran biodiversidad y riqueza. En el Cabo de Gata y Níjar destacan el zorro, el erizo moruno, el lagarto ocelado (subespecie nevadensis) y la víbora hocicuda. En la Sierra de los Vélez son características las aves rapaces, la cogujada, la calandria la bisbita común, también abundan las culebras y las mariposas -destaca la Parnassius apollo por su condición de endémica-. En Sierra Nevada y la Sierra de Los Filabres son también abundantes las aves rapaces y diversos mamíferos protegidos como la cabra montés, el gato montés o el jabalí, entre otras.