Hostal Capetown
Y la luz se volvió a encender en el Hostal Delvi.
En los lavabos crecieron cactus, las camas abrazaron objetos extraños, los pasillos guardaron imágenes de lugares lejanos y en la recepción unos ancianos bellísimos esperaban pacientemente a los nuevos huéspedes.
Unos huéspedes sin maletas, que iban y venía descubriendo habitaciones vestidas de color y desconcierto con ilustraciones, fotografías e instalaciones de una cuidada selección de creadores.
Así fue Capetown II, breve en la duración pero intenso en creatividad y ambiente participativo de artistas y visitantes.
El formato que eligieron los organizadores no era nuevo, pero es ya una fórmula de éxito asegurada en algunos eventos culturales que están surgiendo en los últimos años*.
Buscaron un lugar inesperado, crearon atmósfera de intercambio de ideas, ambiente de encuentro en casa con amigos y dos días después se marcharon casi con lo puesto.
Precisamente por su fugacidad, tienen tanta aceptación este tipo de eventos. Son en ese momento, un poco después te lo habrás perdido y aunque se vuelva a repetir el próximo año tendrá otro espíritu y otra intención.
Ese es el encanto de lo efímero.
*Nomada Market. Pecha Kucha. Live in the living. What happens When. Speed Shows.










