CARANBA
9 de abril una noche que nuca olvidare, de la manera más inocente de que detrás de una apariencia de hombre rudo, con su 1.86 de altura, sus ojos verdes, labios gruesos, brazos grandes, se escondería el hombre más dulce, tierno y el mejor amante de mi vida y es que con causa propia lo puedo decir. Existe un momento de la vida donde no sabes que sucede, porque con una persona que apenas conoces sientes todo lo que por años sentías por partes. Y es que eso fue lo que me sucedió, después del primer beso comenzó una historia de amor que pareciera de toda la vida. Esa noche y a partir del beso, de sus manos y mis manos entrelazadas sentí que lo conocía de toda la vida, me sentí viva, me sentí completa, aunque nunca me había faltado nada, me sentí completa. Fue en un hotel, donde con toda la pasión me beso y me entregue a él como nunca lo había hecho con ninguno, pues era tan diferente que sentí que más que mi cuerpo le entregue toda la pasión de mi alma y en este momento me siento segura de que la entrega de él fue igual, fue sublime como dos cuerpos se pueden fusionar tanto que perecen uno. Desde esa noche y cada día, el amor y la pasión crecieron de la mano y fue único como dos personas podrían entenderse tan bien en todos los sentidos como si se conocieran de toda la vida. Este pequeño fragmento se llama CARANBA.









