Impresión sin tinta o tóner en cualquier papel. Para esto utilizan un láser infrarrojo que se encarga de carbonizar el papel sin llegar a haber combustión.
Dicen que conseguir que el color sea negro no ha sido trivial, ya que se suele acabar con tonos marrones, pero que a base de ensayo-error y jugar con el tipo e intensidad del láser y la óptica han dado con ello.
Y encima dicen que de aquí a un par de años se comercializarán (primero a nivel industrial, después oficinas y más adelante, a todos los públicos).










