Carta 67 : besos que saben a caramelo.
Caramelo envuelto: inocente y tierno.
Caramelo en mis dedos: pringoso y emocionante.
Caramelo en mis labios: ansioso y dulce.
Caramelo en mi lengua: seductor y pegajoso.
Caramelo en mi garganta: disfrute y gozo.
Caramelo en mis entrañas: fuerte y emrbiagante.
Caramelo: tú.
Tú mi inocencia y ternura. Tú mi pinguosidad y emoción. Tú mis ansias y dulzura. Tú mi seducción y pegamento a la vida. Tú, mi disfrute y goce, mi mayor diversión. Tú, mi fuerza, mi embriaguez, el mejor alcohol que tocan mis labios, el mejor ardor que baja por mi garganta, el amor que sienten mis entrañas cuando te veo.
Mi vida entera: tú.
Mis besos que saben a ti; a caramelo.
Siempre tuya, Orianna.






